La Rioja perdió casi 2.600 millones de pesos en transferencias nacionales en lo que va de 2026

Caída del 71,8% en fondos federales profundiza la crisis fiscal de la provincia. La cifra concreta es demoledora: de los $4.168 millones transferidos entre enero y abril de 2025, el país envió apenas $1.601 millones en el mismo cuatrimestre de 2026 El primer cuatrimestre de 2026 dejó números catastróficos para las arcas de La Rioja.…

Caída del 71,8% en fondos federales profundiza la crisis fiscal de la provincia. La cifra concreta es demoledora: de los $4.168 millones transferidos entre enero y abril de 2025, el país envió apenas $1.601 millones en el mismo cuatrimestre de 2026

El primer cuatrimestre de 2026 dejó números catastróficos para las arcas de La Rioja. Mientras la Nación redujo sus transferencias a los gobiernos provinciales un 38,5% respecto del mismo período de 2025 —una contracción ya de por sí severa—, La Rioja sufrió una debacle aún mayor: perdió el 71,8% de los fondos federales que había recibido en igual lapso del año anterior.

La cifra concreta es demoledora: de los $4.168 millones transferidos entre enero y abril de 2025, el país envió apenas $1.601 millones en el mismo cuatrimestre de 2026. Una pérdida neta de $2.567 millones en apenas cuatro meses.

En el contexto nacional, La Rioja figura entre las provincias más castigadas. Solo Río Negro (-83,3%), la CABA (-83,3% debido al traspaso de funciones de seguridad) y Neuquén (-41,1%) padecieron caídas comparables. Mientras tanto, distritos como La Pampa recibieron transferencias extraordinarias que crecieron 3.660,7%, y Buenos Aires experimentó un incremento del 24,5%.

El ajuste brutal y sus impactos

La reducción nacional respondió principalmente al traspaso de funciones de seguridad a CABA, que explica buena parte de la contracción agregada. Sin embargo, para La Rioja la caída es más profunda que la media nacional, lo que sugiere un recorte selectivo que afecta particularmente a provincias de menor gravitación política en el esquema del Ejecutivo nacional.

Los datos desagregados muestran que el 89% de las transferencias se concentraron en cinco programas: Plan Nacional de Alfabetización (25,8%), Aportes del Tesoro Nacional (23,1%), compensación por seguridad a CABA (16,6%), Cajas Previsionales (12,8%) y Gestión Educativa (10,5%). Para una provincia como La Rioja, donde la educación y la salud son servicios críticos financiados con fondos nacionales, esta arquitectura fiscal implica que el grueso del dinero se destinó a programas específicos, dejando poco margen para iniciativas provinciales.

Crisis acumulada

La caída de transferencias se suma a un panorama fiscal ya deteriorado en La Rioja. La provincia enfrenta una crisis de coparticipación real, el impago de bonos provinciales que gatilló litigios internacionales, y cortes en fondos para programas de salud como APOS y Plan Remediar. El goteo de fondos federales hacia provincias como La Rioja contrasta con transferencias crecientes a otras jurisdicciones, evidenciando las asimetrías del federalismo fiscal argentino bajo la administración Milei.

Enfoque sobre La Rioja

Mientras el Ejecutivo nacional enfatiza el ajuste fiscal como herramienta de estabilización macroeconómica, sus impactos territoriales son desiguales. La Rioja absorbe la doble presión: fondos federales que se reducen más que el promedio nacional, combinado con una capacidad tributaria provincial limitada por la retención de coparticipación y la debilidad económica estructural. El resultado es una brújula fiscal cada vez más difícil de gobernar.


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