Economía

Cerrojo nacional: La Rioja recibió apenas $867 millones en el primer cuatrimestre y volvió a quedar afuera del reparto de ATN

Por Eduardo Nelson German · 5 de mayo de 2026 · 11:03

Las transferencias no automáticas que el gobierno de Javier Milei envió a la provincia entre enero y abril cayeron un 83,7% en términos reales y representaron solo el 0,2% del total distribuido en el país. Mientras Misiones, Mendoza y Corrientes captaron $14.000 millones cada una en Aportes del Tesoro Nacional, La Rioja no recibió un solo peso por esa vía. Por habitante, los recursos discrecionales que llegaron a la provincia equivalen al 23% del promedio nacional.

El último informe Transferencias No Automáticas. Provincias y CABA. Abril 2026, elaborado por la consultora Politikon Chaco sobre la base de datos de Presupuesto Abierto y la DNAP, dejó al desnudo la posición que ocupa La Rioja en el mapa de la asistencia financiera discrecional del gobierno nacional: anteúltima entre las 24 jurisdicciones del país en el cuatrimestre, sin Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en cuatro meses consecutivos y con un derrumbe real del 83,7% interanual en los giros recibidos.

Los números son inequívocos. En abril, las transferencias no automáticas de la Nación a la provincia totalizaron $767 millones, equivalentes al 0,5% del total distribuido a todo el país en ese mes ($154.643 millones). En el acumulado del primer cuatrimestre, los giros llegaron a $867 millones, apenas el 0,2% del total nacional de $431.024 millones. La diferencia entre ambas cifras revela un dato adicional: durante los tres primeros meses del año, La Rioja recibió en total apenas $100 millones, una cifra prácticamente simbólica para una administración provincial que, según los últimos datos, atraviesa un cuadro fiscal crítico.

El dato más político: cuatro meses sin ATN

Los Aportes del Tesoro Nacional son fondos discrecionales que el Ministerio del Interior reparte entre las provincias para atender desequilibrios financieros y emergencias. Su asignación es la herramienta más visible del poder político del gobierno nacional sobre las administraciones provinciales. En abril, la Nación distribuyó $47.000 millones en ATN entre nueve provincias: Neuquén ($8.000 millones), Mendoza ($7.000 millones), San Juan, Chaco y Misiones (entre $5.500 y $6.000 millones cada una), seguidas por Entre Ríos, Catamarca, Salta y Santa Fe. La Rioja no integra esa lista.

El cuadro acumulado es aún más elocuente. En los primeros cuatro meses del año, el Tesoro distribuyó $121.000 millones en ATN entre trece provincias. La provincia que más fondos captó fue Misiones, con $15.000 millones; en el podio se ubicaron también Mendoza y Corrientes, ambas con $14.000 millones. La Rioja no aparece en la nómina. Tampoco lo hacen Buenos Aires, CABA, Córdoba, La Pampa, Río Negro, Tucumán, Formosa, Santiago del Estero, Tierra del Fuego ni San Luis, aunque varias de ellas compensan esa ausencia con otras partidas significativas. El caso riojano combina las dos exclusiones: ni ATN, ni reemplazos.

Qué le envió la Nación a Quintela en cuatro meses

La composición de los $867 millones que la administración Milei giró a La Rioja entre enero y abril es reveladora del tipo de relación financiera vigente. Casi dos tercios corresponden a programas socioeducativos de ejecución provincial:

  • Comedores Escolares: $564 millones (65% del total cuatrimestral)
  • Universalización Jornada Extendida: $131 millones (15%)
  • Fortalecimiento de la Gestión Provincial II — BID: $49 millones (6%)
  • Resto: $124 millones (14%)

No hay obra pública nacional, no hay aportes de cajas previsionales, no hay fondos compensatorios ni partidas para infraestructura energética, sanitaria o vial. La Rioja recibe, en la práctica, sólo el mínimo indispensable para sostener servicios educativos esenciales que el propio Estado nacional ya no podría suspender sin un costo político elevado.

El contraste per cápita

La distorsión queda en evidencia al comparar los giros por habitante. En el primer cuatrimestre, el promedio nacional de transferencias no automáticas fue de $9.292 por habitante. La Rioja se ubicó en $2.148: apenas el 23% del promedio del país. La distancia con jurisdicciones de tamaño y perfil productivo comparable es brutal:

  • La Pampa: $55.435 por habitante (impulsada por $20.000 millones para Caja Previsional)
  • CABA: $29.331 por habitante (por el cumplimiento de la cautelar de la Corte por coparticipación)
  • Catamarca: $28.175 por habitante (sostenida por ATN y obras de agua y saneamiento)
  • Entre Ríos: $26.964 por habitante
  • Neuquén: $23.909 por habitante
  • Misiones: $18.633 por habitante
  • Corrientes: $16.542 por habitante
  • La Rioja: $2.148 por habitante

La comparación con Catamarca, provincia limítrofe y con población similar, es particularmente significativa. Mientras la administración de Raúl Jalil recibió $12.370 millones en el cuatrimestre —de los cuales $6.500 millones fueron ATN—, la administración de Ricardo Quintela recibió $867 millones sin un solo peso de aportes discrecionales del Tesoro. La diferencia es de catorce a uno.

Una caída que se acelera

El derrumbe real del 83,7% interanual en el primer cuatrimestre coloca a La Rioja en el grupo de jurisdicciones más castigadas por la política de ajuste de transferencias discrecionales del gobierno de Milei, junto con CABA (-85,6%, aunque desde un volumen muy superior por la cautelar judicial), Río Negro (-87,5%) y Tierra del Fuego (-67,9%). Pero a diferencia de esos distritos, La Rioja no tiene un fallo de la Corte que le garantice un piso de transferencias, ni ingresos hidrocarburíferos compensatorios, ni un régimen industrial promocional federal vigente.

A nivel agregado, el primer cuatrimestre de 2026 es el segundo peor desde 2005 en términos de transferencias no automáticas a las provincias, solo superado en magnitud negativa por el primer cuatrimestre de 2024. Para La Rioja, sin embargo, el contexto de baja general agrava un cuadro estructural: cuando el reparto se achica, las provincias sin canal político directo con la Casa Rosada quedan al final de la fila. Y cuando ese mismo gobierno exhibe la decisión de premiar selectivamente a otras administraciones —incluso a algunas que, como Misiones o Mendoza, no son aliados estrictos de La Libertad Avanza—, la exclusión riojana adquiere un perfil propio, que no se explica únicamente por el ajuste fiscal nacional.