La Rioja fue la única provincia que empeoró su pobreza cuando el país mejoró: pasó del 32,4% al 36,7% en el segundo semestre de 2025, según el INDEC

Mientras el índice nacional de pobreza descendió 3,4 puntos porcentuales entre los dos semestres de 2025, el aglomerado riojano registró el movimiento contrario: 88.641 personas pobres y 12.333 indigentes en una provincia con apenas 241.000 habitantes urbanos medidos por la Encuesta Permanente de Hogares. El dato agrava el cuadro fiscal y político del gobierno de Ricardo Quintela.

El informe sobre pobreza e indigencia del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondiente al segundo semestre de 2025, publicado este martes 31 de marzo de 2026, contiene para La Rioja un dato que contrasta de manera aguda con la tendencia nacional: mientras en el conjunto de los 31 aglomerados urbanos la pobreza medida en personas bajó de 31,6% a 28,2% entre el primero y el segundo semestre del año, en el aglomerado La Rioja el indicador se movió en sentido opuesto, trepando de 32,4% a 36,7%. Una diferencia de 4,3 puntos porcentuales hacia arriba, en contramano del país.

En términos absolutos, la EPH registró 88.641 personas pobres sobre un universo de 241.330 personas medidas en el aglomerado riojano, y 12.333 personas en situación de indigencia. Detrás de esos números hay 20.081 hogares que no pueden cubrir la canasta básica total y 2.764 que no alcanzan siquiera la canasta alimentaria.

Un movimiento en sentido contrario al país

La magnitud del deterioro se comprende mejor al situarla en contexto regional y nacional. El informe del INDEC muestra que la reducción de la pobreza entre semestres fue generalizada en prácticamente todos los aglomerados del país. En la región Noroeste a la que pertenece La Rioja, el promedio descendió de 31,2% a 28,4%. Gran Tucumán-Tafí Viejo bajó de 30,8% a 23,6%; Jujuy-Palpalá, de 31,2% a 26,6%; Salta, de 29,5% a 29,7% (prácticamente estable). Gran Catamarca registró un leve aumento de 34,0% a 35,7%. Sólo La Rioja exhibió un salto de más de cuatro puntos porcentuales.

La provincia tampoco puede apelar a un punto de partida favorable: en el segundo semestre de 2024, la pobreza en el aglomerado riojano había llegado al 46,0%, el nivel más alto de su serie reciente, como consecuencia directa del shock inflacionario de aquel año. La baja registrada en el primer semestre de 2025 —hasta el 32,4%— parecía indicar una recuperación. Pero el segundo semestre deshizo parte de esa mejora y dejó el indicador en 36,7%, ocho puntos por encima de la media nacional.

Los ingresos no alcanzaron: la trampa de la canasta regional

El informe del INDEC detalla con precisión el mecanismo que explica el empeoramiento. En el segundo semestre de 2025, el ingreso total familiar en La Rioja creció un 13% respecto al semestre anterior, llevando la suma total del ingreso familiar de los hogares del aglomerado de $80.707 millones a $91.214 millones. El ingreso per cápita promedio pasó de $336.939 a $377.967.

Sin embargo, ese crecimiento de los ingresos resultó insuficiente frente a la variación de las canastas en la región Noroeste. La canasta básica alimentaria regional —cuyo valor determina la línea de indigencia— creció un 12,1% entre semestres, mientras que la canasta básica total —que fija la línea de pobreza— lo hizo un 11,7%. En términos nominales, la CBA del Noroeste pasó de $136.161 a $152.675 por adulto equivalente, y la CBT de $282.413 a $315.498. En ese contexto, el aumento de los ingresos de los hogares riojanos no logró compensar el encarecimiento de las canastas para los sectores más vulnerables, especialmente para el estrato bajo, cuyos ingresos crecieron apenas un 4,0% —el porcentaje más bajo de toda la región Noroeste.

Este detalle es central: mientras el ingreso total familiar promedio subió el 13%, el ingreso del estrato bajo —los cuatro deciles inferiores— apenas se incrementó $1.055 millones, de $26.434 millones a $27.489 millones, lo que representa una variación del 4,0% frente a canastas que aumentaron casi tres veces más en términos relativos. Es en ese segmento donde la pobreza crece.

La Rioja, entre los aglomerados con mayor pobreza del país

Con el 36,7% de personas en situación de pobreza, el aglomerado La Rioja se posiciona como uno de los más castigados del país en el segundo semestre de 2025. El promedio nacional fue del 28,2%. Solo Concordia (49,9%), Gran Resistencia (42,2%) y Gran Catamarca (35,7%) registraron cifras cercanas o superiores en la comparación de personas pobres.

La incidencia de la indigencia también es preocupante: el 5,1% de las personas en La Rioja no pudo cubrir la canasta básica alimentaria, por encima del promedio del 6,3% nacional aunque con altas irregularidades estadísticas que el propio INDEC advierte —el dato riojano tiene un coeficiente de variación superior al 16%, lo que obliga a leerlo con cautela pero no a descartarlo.

El dato que golpea la narrativa oficial

El informe llega en un momento de alta tensión política para el gobernador Ricardo Quintela, quien desde hace meses construye una proyección nacional basada en la denuncia de las consecuencias sociales del ajuste nacional y la reivindicación de su provincia como víctima del recorte de Milei. Ese relato se ve complicado por una evidencia estadística que muestra que La Rioja empeoró en pobreza mientras el resto del país mejoraba —incluidas provincias también golpeadas por el ajuste y gobernadas por el justicialismo.

La tasa de empleo en el aglomerado riojano fue del 45,7% en el segundo semestre de 2025, levemente por encima del 43,5% del semestre anterior, lo que sugiere que el deterioro en la pobreza no proviene de una caída del empleo sino de la insuficiencia de los ingresos laborales para cubrir el costo de vida. El ingreso medio de la ocupación principal en La Rioja fue de $574.048 en el segundo semestre, el más bajo de toda la región Noroeste, muy por debajo de los $761.525 de Tucumán o los $786.202 de Salta.

La infancia, el capítulo más grave

A nivel nacional, el informe del INDEC confirma que la pobreza afecta de manera desproporcionada a los más jóvenes: el 41,3% de las personas de 0 a 14 años se encuentran en situación de pobreza. En La Rioja, donde la tasa general supera en 8,5 puntos al promedio nacional, ese impacto sobre la niñez es estructuralmente más severo, aunque la EPH no desagrega ese dato a nivel de aglomerado.

Lo que sí revela el informe es la dinámica que arrastra a los hogares riojanos: el ingreso total familiar promedio de un hogar pobre a nivel nacional fue de $783.493, frente a una canasta básica total de $1.219.130. La brecha promedio fue del 35,7%. En La Rioja, con ingresos laborales entre los más bajos del Noroeste y canastas que no cesan de actualizarse, esa brecha opera con mayor intensidad sobre las familias en los deciles más bajos.

El informe del INDEC, publicado el mismo día en que la provincia espera recibir la distribución de coparticipación federal de marzo, pone sobre la mesa una pregunta que la política riojana no puede eludir: ¿por qué La Rioja fue la única jurisdicción que empeoró cuando el resto del país mejoró? La respuesta no está en Buenos Aires. Está en La Rioja.

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