Un ranking nacional elaborado por CB Global Data sobre los 72 senadores del país ubicó a la legisladora riojana en el segundo puesto de imagen positiva en marzo de 2026, solo detrás de la jujeña Carolina Moisés. El resultado no es un dato menor: en una provincia que el oficialismo libertario considera su segundo objetivo electoral más importante después de Buenos Aires, el capital político de López puede redefinir la interna del peronismo y complicar los planes de Quintela para 2027.
En la Argentina que va tomando temperatura electoral, los números de imagen de los legisladores nacionales suelen leerse en clave de gestión. Pero cuando esos números provienen de una provincia en default, gobernada por el peronismo más combativo contra el Gobierno nacional, y en la que La Libertad Avanza ya tiene candidato afilando para 2027, cada décima de diferencial se convierte en munición política de primer orden.
El Ranking de Senadores Nacionales elaborado por CB Global Data en marzo de 2026 —sobre una muestra de 2.015 casos con trabajo de campo realizado entre el 22 y el 28 de ese mes— arrojó un resultado que en La Rioja no pasó desapercibido: Florencia López, senadora nacional por la provincia, se ubicó en el segundo lugar del ranking de imagen positiva a nivel nacional, con un diferencial de -3,5%, imagen positiva del 7,8% y negativa del 11,3%. Solo la superó la senadora jujeña Carolina Moisés, con un diferencial de -2,8%.
En un Senado de 72 miembros donde el promedio de los diferencias negativas supera el 15%, quedar segunda es, en los términos brutales de la política argentina, casi un triunfo.
Qué mide el ranking y por qué importa
El diferencial de imagen que utiliza CB Global Data no es otra cosa que la resta entre imagen positiva e imagen negativa. Cuanto más cercano a cero —o, en el mejor de los casos, positivo—, mejor posicionado está el legislador ante la ciudadanía. En un Senado donde los peores diferenciados superan el -30% —caso de Carmen Álvarez Rivero de Córdoba con -30,7%, Juliana Di Tullio con -30,1% y Alicia Kirchner con -28,8%—, el resultado de López no solo la posiciona en la cima del cuerpo sino que la separa por varios cuerpos del promedio del bloque peronista.
El dato adquiere mayor relevancia cuando se observa quiénes la rodean en el ranking. En el tercer lugar aparece Francisco Paoltroni de Formosa con -4,5%. En el sexto, Luis Juez de Córdoba con -4,8%. En el noveno, Patricia Bullrich con -5,8%. Es decir: López no solo supera a sus correligionarios peronistas, sino que en términos de imagen relativa compite de igual a igual con referentes de otros espacios políticos de proyección nacional.
El factor López en el mapa riojano
Para entender por qué este número sacude la política provincial hay que situarlo en contexto. La Rioja vive hoy una de sus coyunturas más complejas: es la única provincia del país en situación de default, el gobernador Ricardo Quintela sostiene una confrontación permanente con el Gobierno de Javier Milei, La Libertad Avanza ubica al distrito como su segunda prioridad electoral después de la provincia de Buenos Aires, y la propia vicegobernadora Teresita Madera ya confirmó públicamente sus aspiraciones para suceder a Quintela en 2027.
En ese escenario de múltiples tensiones internas y externas, la irrupción de una senadora con el segundo mejor diferencial de imagen del país abre una nueva variable que el quintelismo deberá considerar. La pregunta que circula en los despachos riojanos no es si López tiene proyección política. La pregunta es cuánto capital político acumulado es capaz de convertir en candidatura, y en qué espacio lo haría.
El alto nivel de desconocimiento que acompaña a su imagen —el 80,9% de los encuestados a nivel nacional respondió Ns/Nc— indica que López todavía no tiene exposición suficiente como para ser considerada una figura de alcance nacional consolidado. Pero en la lógica de la política provincial, ese desconocimiento nacional puede ser una ventaja: significa que prácticamente no tiene imagen negativa construida, y que su margen de crecimiento es enorme.
El contraste con el resto del peronismo
Otro elemento que el ranking deja en evidencia es la profunda crisis de imagen que atraviesa el peronismo a nivel nacional. De los senadores con peores diferenciales, la mayoría pertenece al espacio: Alicia Kirchner (-28,8%), Juliana Di Tullio (-30,1%), Mariano Recalde (-23,3%), Gerardo Zamora (-26,6%), Juan Manzur (-27,9%), Jorge Capitanich (-28,2%). Figuras históricas con años de exposición pública y acumulación de imagen negativa que el tiempo y la gestión no lograron revertir.
En ese paisaje, la imagen de López no solo es una excepción riojana. Es una excepción dentro del conjunto del peronismo nacional. Y eso, en el año previo a las elecciones legislativas de medio término, tiene un valor político que va más allá de los números.
Lo que los datos no dicen pero la política lee
El ranking de CB Global Data no mide intenciones de voto ni proyección electoral. Mide percepciones ciudadanas sobre legisladores en actividad. Pero la política argentina tiene una larga tradición de leer en esos datos señales sobre futuros posicionamientos.
La pregunta que hoy flota sobre La Rioja es si Florencia López traducirá ese capital de imagen en una jugada política concreta de cara a 2027, si permanecerá como una figura del espacio quintelista o si buscará construir una identidad propia en un escenario que, de cara al año electoral, se presenta cada vez más fragmentado y competitivo.
Lo que el ranking deja claro es que, en una provincia que todos miran porque es campo de batalla entre el peronismo federal y el avance libertario, hay una legisladora que acaba de demostrar —con datos, no con discursos— que la ciudadanía argentina la evalúa mejor que a casi todos sus pares en el Senado de la Nación.
En política, eso no es un detalle. Es el principio de algo.
Fuente: Ranking de Imagen de Senadores Nacionales, CB Global Data, marzo 2026. Muestra: 2.015 casos. Error muestral: +/- 2,2%. Nivel de confianza: 95%. Trabajo de campo: 22 al 28 de marzo de 2026.



