Política

Operativo 2027: el peronismo riojano se entusiasma con un binomio Kicillof-Quintela y crece la pulseada interna entre Pedrali-Herrera y Madera-Brizuela y Doria

Por Eduardo Nelson German · 21 de abril de 2026 · 19:21

El gobernador Ricardo Quintela aparece cada vez más cerca de integrar la fórmula presidencial del Frente Federal junto al gobernador bonaerense Axel Kicillof, una hipótesis que tracciona movimientos en el tablero local. En La Rioja se perfilan dos fórmulas para suceder al actual mandatario: una encabezada por la diputada nacional Gabriela Pedrali con Ricardo Herrera como compañero, y otra que llevaría a la vicegobernadora Teresita Madera con el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria. La posibilidad de elecciones provinciales adelantadas para mayo, con un eventual regreso de la ley de lemas, gana fuerza en los pasillos. El asesor Fabián de la Fuente coordina la operación de instalación nacional de Quintela.

El mapa político riojano empieza a moverse al ritmo de un escenario nacional que parece cada vez más definido. La hipótesis que circula con creciente fuerza en los pasillos del peronismo provincial y en los despachos bonaerenses es la conformación de una fórmula presidencial integrada por Axel Kicillof y Ricardo Quintela, una alianza que combinaría el peso institucional del primer distrito del país con la voz del interior productivo argentino. Esa proyección nacional condiciona, en paralelo, los movimientos sucesorios en La Rioja, donde dos binomios competitivos se perfilan para encarnar la batalla por la Casa de Gobierno provincial: uno encabezado por la diputada nacional Gabriela Pedrali junto al actual secretario general de la Gobernación Ricardo Herrera, y otro liderado por la vicegobernadora Teresita Madera acompañada por el intendente de Chilecito Rodrigo Brizuela y Doria.

El cuadro completa con dos elementos adicionales que terminan de armar el rompecabezas: la posibilidad concreta de un adelantamiento de las elecciones provinciales para mayo con un eventual regreso a la ley de lemas —el sistema electoral que permite a un mismo frente competir con varias fórmulas internas y sumar votos al sublema más votado—, y el trabajo silencioso pero sostenido del consultor político Fabián de la Fuente, que coordina la operación de instalación nacional del gobernador riojano.

Kicillof-Quintela: la fórmula que el peronismo del interior empuja

La construcción nacional que viene desplegando Quintela desde hace meses tiene como contraparte el respaldo creciente del peronismo del interior productivo y de las organizaciones gremiales que se referencian en el armado Frente Federal. Junto a Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa), el gobernador riojano viene consolidando un espacio que reivindica la mirada federal y que se posiciona como contrapeso tanto del esquema bonaerense camporista como del polo libertario que representa Javier Milei.

La hipótesis Kicillof-Quintela combina elementos que en el peronismo se leen como complementarios. Kicillof aporta el volumen electoral del primer distrito —donde el peronismo mantiene una base estructural de votos—, una proyección política que se consolidó tras los comicios bonaerenses de 2025 y un perfil ideológico identificado con el ala más confrontativa frente al programa libertario. Quintela aporta el discurso federal, la voz del interior castigado por el ajuste, una experiencia de gestión provincial extendida y una capacidad de articulación con gobernadores que el armado bonaerense por sí solo no alcanza. La química política entre ambos viene siendo trabajada con cautela y ya tuvo expresiones públicas en distintos actos compartidos.

Para la dirigencia riojana, la hipótesis no solo despierta entusiasmo electoral. Ubicaría a un riojano en la fórmula presidencial por primera vez desde la era de Carlos Menem, con todo lo que eso significa en términos de reposicionamiento provincial dentro del mapa político argentino. La proyección, sin embargo, sigue dependiendo de variables que no están todas resueltas: el formato definitivo del armado opositor, la decisión política de Cristina Kirchner y la propia estrategia de La Cámpora dentro del peronismo bonaerense.

Pedrali-Herrera: la línea más cercana al riñón quintelista

La primera fórmula que circula con fuerza para suceder a Quintela es la que integrarían la diputada nacional Gabriela Pedrali y el actual secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera. Pedrali viene siendo una de las figuras del peronismo riojano con mayor proyección en el escenario nacional. Integra la bancada peronista en la Cámara baja, ha acompañado activamente la agenda económica y productiva del Gobierno provincial y participó recientemente, junto al ministro de Turismo Gustavo Luna y al secretario José Rosa, de la jornada del Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde se expuso el PLANTUR La Rioja 360 como hoja de ruta del desarrollo turístico provincial.

Ricardo Herrera, por su parte, es el operador político de mayor confianza de Quintela. Como secretario general de la Gobernación, articula la agenda del Ejecutivo provincial, conoce en detalle el funcionamiento de la administración pública riojana y mantiene una relación de proximidad histórica con el gobernador. La fórmula Pedrali-Herrera tendría, en esa lectura, el sello más nítido del continuismo quintelista, con una candidata de proyección nacional y un compañero de fórmula identificado con la operación cotidiana del poder provincial.

Madera-Brizuela y Doria: la fórmula de la institucionalidad

La segunda hipótesis que circula con fuerza es la que tendría a la vicegobernadora Teresita Madera como cabeza de fórmula y al intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, como acompañante. Madera viene cumpliendo en los últimos años un rol de creciente protagonismo institucional. Su agenda excede la conducción del Senado provincial: participó esta semana de una reunión clave con el intendente platense Julio Alak sobre coparticipación y empleo, integra el dispositivo político del Gobierno provincial frente a la Casa Rosada y representa, en muchas instancias, la voz institucional del Quintelismo en escenarios federales.

Brizuela y Doria, ministro de Gobierno, es uno de los hombres con mayor estabilidad en el gabinete provincial y posee una larga trayectoria en la dirigencia peronista riojana. Su perfil combina experiencia administrativa, conocimiento del funcionamiento institucional del Estado y una capacidad de articulación con sectores legislativos y judiciales que aporta peso político específico al binomio. La fórmula Madera-Brizuela y Doria expresaría, en esa lectura, una continuidad institucional del modelo Quintelista pero con un equilibrio interno distinto del que aportaría el binomio Pedrali-Herrera.

Ley de lemas y elecciones adelantadas: la jugada que se discute en los pasillos

La existencia de dos fórmulas competitivas dentro del mismo espacio político abre la discusión sobre el formato electoral con el que el peronismo riojano podría dirimir la sucesión. La ley de lemas —el sistema electoral que permite a un partido o frente presentar varias fórmulas y sumar todos los votos para el sublema más votado— se perfila como una alternativa que permitiría procesar la interna sin desgaste partidario y sin renunciar al volumen electoral conjunto.

Históricamente, la ley de lemas tuvo aplicación en La Rioja en distintos momentos, y su eventual reactivación ha sido motivo de debate recurrente en los últimos años. La hipótesis que se discute en los pasillos provinciales es que el Gobierno de Quintela podría impulsar, en las próximas semanas, un proyecto que modifique el cronograma electoral provincial y habilite la realización de elecciones adelantadas para mayo, en simultáneo —o en paralelo— con la implementación de la ley de lemas. Por ahora, la posibilidad no tiene confirmación oficial, pero la operación política para evaluar viabilidad jurídica y construcción de consenso legislativo ya está en marcha.

El adelantamiento de los comicios provinciales no es un dato menor. Permitiría, en la lectura del oficialismo, desacoplar la elección riojana de la nacional y evitar la contaminación que un eventual triunfo o derrota de la fórmula presidencial podría tener sobre los candidatos provinciales. Es una jugada que distintos gobernadores peronistas analizan en este momento, y La Rioja —donde el armado quintelista necesita ordenar su sucesión sin desgaste— aparece como uno de los distritos donde la maniobra tiene mayor probabilidad de concretarse.

El rol de Fabián de la Fuente en el armado nacional

El operativo de instalación nacional de Quintela tiene un coordinador específico: el consultor político Fabián de la Fuente. Su trabajo combina diseño estratégico, posicionamiento mediático, articulación con gobernadores y construcción de consensos con sectores del peronismo que hoy están por fuera del entorno más cercano del gobernador riojano. La operación incluye la presencia sostenida de Quintela en medios nacionales, la participación en foros empresarios, la gestión con dirigencias gremiales y la construcción narrativa del Frente Federal como alternativa política viable.

De la Fuente trabaja con un horizonte temporal definido: instalar a Quintela como figura nacional reconocible antes de que el peronismo procese sus instancias internas para 2027. Es un trabajo silencioso pero sistemático que se sostiene desde hace meses y que esta semana ganó visibilidad con dos intervenciones del gobernador desde Buenos Aires: la entrevista en la que reclamó la revisión de los límites interprovinciales firmados en 1968 y la calificación del programa libertario como un «genocidio social» en la entrevista posterior a Somos Radio.

Un tablero en construcción

El cuadro que se perfila para el peronismo riojano combina, entonces, varios planos simultáneos. Uno nacional, con la hipótesis de la fórmula Kicillof-Quintela que avanza con cautela pero con creciente solidez. Uno provincial, con dos binomios sucesorios que se preparan para una eventual interna —Pedrali-Herrera y Madera-Brizuela y Doria—. Uno electoral-institucional, con la posibilidad de un adelantamiento de los comicios para mayo y un retorno a la ley de lemas que ordene la pulseada. Y uno operativo, con la coordinación de De la Fuente para instalar a Quintela en el escenario nacional.

Por ahora, ningún elemento del rompecabezas tiene confirmación oficial. Las fórmulas son hipótesis fuertes, no candidaturas. El adelantamiento es una posibilidad, no una decisión. La fórmula presidencial es un escenario probable, no un acuerdo cerrado. Pero la conjunción de todos estos movimientos en simultáneo, en cuestión de pocas semanas, marca un cambio de fase en el peronismo riojano: ya no se trata solo de gestionar el presente, se trata de empezar a construir, en serio, el escenario 2027.

Las próximas semanas serán decisivas. Cualquier definición sobre el formato electoral, sobre el cronograma de las elecciones provinciales o sobre los lineamientos definitivos del armado nacional recalibrará el tablero. Y en ese proceso, La Rioja aparece —por primera vez en mucho tiempo— como una de las plazas chicas del país que tiene capacidad de incidir, con voz propia, en el diseño del peronismo nacional.