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Luis de la Fuente: el riojano que revolucionó la cardiología mundial repasa su vida a los 93 años

Por Eduardo Nelson German · 24 de abril de 2026 · 18:03

Pionero de la medicina intervencionista, compañero de ruta de René Favaloro y descubridor de una quinta cavidad cardíaca, asegura: “La cardiología le ha dado a nuestro país prestigio internacional”.

A pocos meses de cumplir 94 años, el doctor Luis de la Fuente recibe en su departamento de la Avenida del Libertador con la lucidez de quien ha pasado más de siete décadas explorando los rincones más íntimos del cuerpo humano. Rodeado de distinciones, libros y recuerdos de una trayectoria que lo llevó de su La Rioja natal a los quirófanos más prestigiosos de Estados Unidos y Europa, el «Maestro de la Cardiología Intervencionista» no piensa en el retiro.

“Continuador de mi trabajo sigo yo mismo”, dice entre risas, mientras recuerda que a los 90 años le realizó una angioplastia coronaria al periodista Fernando «Chiche» Niembro en apenas diez minutos. Su vida es un relato de hitos científicos: desde la creación del stent con medicamento hasta el hallazgo de la quinta cavidad cardíaca junto a Adrián Barceló.

De la biblioteca del abuelo a la vanguardia médica

La vocación de De la Fuente nació entre los libros de su abuelo, Fenelón Carrizo del Moral, primer pediatra de la capital riojana e intendente de la ciudad. Aquella influencia familiar, sumada a su parentesco con figuras de la talla de Joaquín V. González, forjó una personalidad dedicada a la ciencia y al servicio público.

“A mis coprovincianos riojanos jamás les cobré, ni a los platenses o pampeanos. A los pobres jamás les cobré”, afirma con orgullo. Esa ética lo acompañó durante los 30 años que lideró el servicio en el IADT y en su mítica sociedad con René Favaloro en el Sanatorio Güemes entre 1971 y 1992. Juntos formaron una dupla que cambió la historia médica argentina, demostrando que en el país se podía realizar medicina de nivel mundial.

La Rioja en el corazón y el prestigio en el mundo

Pese a haber vivido 11 años en Estados Unidos y recibir ofertas millonarias para radicarse en el exterior, De la Fuente eligió siempre volver. “Uno extraña su país, su idioma, su gente, su familia y su geografía”, confiesa. Esa pertenencia se traduce en un reconocimiento constante de su provincia, que lo ha distinguido en numerosas ocasiones como uno de sus hijos más ilustres.

Respecto al estado actual de la disciplina en el país, el doctor es categórico:

“La valoración de nuestra cardiología a nivel mundial es siempre positiva y optimista. Le ha dado a nuestro país prestigio internacional. La cantidad y calidad de los aportes es impresionante”.

Un legado que trasciende nombres propios

Desde atender a presidentes como Eisenhower o Nixon, hasta asesorar médicos de astros como Maradona o ser consultado para el Papa Francisco, De la Fuente ha tratado a los personajes más influyentes del siglo XX. Sin embargo, su mayor orgullo parece ser la formación de recursos humanos: el 90% de los especialistas actuales y jefes de servicio en Argentina pasaron por su escuela.

Hoy, mientras sigue investigando y escribiendo —su último libro, Cardiología intervencionista, se presentó en 2024—, Luis de la Fuente encarna una era de la medicina argentina donde la audacia técnica y la calidez humana caminaban de la mano. Un riojano universal que, a sus casi 94 años, sigue demostrando que el corazón no tiene secretos para quien sabe escucharlo.

El descubrimiento de la quinta cavidad

Uno de los hitos que más resuena en el saber popular y científico es el hallazgo de una estructura anatómica hasta entonces no descripta: la quinta cavidad cardíaca. Este descubrimiento, junto a sus aportes en la utilización de células madre y la creación de la neoarteria, lo posicionan como un candidato natural y recurrente de la comunidad científica argentina para el Premio Nobel de Medicina.