En medio del freno generalizado de las transferencias de la Casa Rosada, la asistencia alimentaria y educativa concentró casi la totalidad de los fondos discrecionales enviados a la provincia en mayo.

El severo plan de ordenamiento fiscal que ejecuta el Gobierno nacional mantiene un ojo clínico sobre el destino de cada peso que sale de las arcas centrales. En ese escenario de grifo cerrado, las planillas de ejecución presupuestaria de mayo revelan una radiografía clara de las prioridades de la Casa Rosada: la poda a la provincia gobernada por Ricardo Quintela fue generalizada, pero encontró un límite estricto en la asistencia social directa. El financiamiento para los comedores escolares riojanos se mantuvo como el principal sostén de los escasos recursos discrecionales que llegaron a la provincia.

Según los datos de Presupuesto Abierto y los informes de ejecución fiscal, La Rioja percibió en mayo un total de $741 millones en concepto de transferencias no automáticas. Si bien la cifra global representa un desplome del 85% en términos reales comparado con el año pasado, el análisis fino de las planillas demuestra que la Nación decidió blindar las partidas destinadas a los sectores más vulnerables, concentrando el gasto casi con exclusividad en el ámbito educativo y alimentario.

El desglose de las planillas: prioridad a las escuelas

Lejos de los multimillonarios giros para obras públicas o gastos corrientes que caracterizaron a gestiones anteriores, el flujo de fondos de mayo muestra una asignación quirúrgica. Los programas alimentarios para establecimientos educativos bonaerenses y del interior fueron los únicos que mantuvieron el pulso.

El detalle de lo percibido por La Rioja el mes pasado expone esta concentración:

  • Comedores Escolares: Recibió $435 millones, lo que representa casi el 60% del total de los fondos discrecionales transferon en mayo.
  • Universalización de la Jornada Extendida: Se asignaron $260 millones para garantizar la extensión horaria en las escuelas primarias.
  • Operativos Estadísticos Continuos: Demandaron $25 millones.
  • Otros programas menores: Sumaron apenas $21 millones.

La preeminencia de los fondos para comedores escolares expone la delicada situación social de la provincia. Ante la licuación de los ingresos locales, el Gobierno nacional optó por sostener de manera directa la estructura alimentaria básica que brindan las escuelas públicas riojanas, evitando que el ajuste fiscal impacte de lleno en los platos de comida de los alumnos.

El acumulado del año

La tendencia de privilegiar el sostén alimentario por sobre la política partidaria o la obra pública se consolida al observar el acumulado de los primeros cinco meses de 2026.

De los $1.608 millones que La Rioja recibió entre enero y mayo en transferencias no automáticas, los programas alimentarios para escuelas explicaron $999 millones, mientras que la jornada escolar extendida sumó $390 millones. Entre ambos conceptos absorbieron más del 86% de los recursos enviados por la gestión de Javier Milei en lo que va del año.

Con el resto de las ventanillas ministeriales virtualmente clausuradas y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en cero, las planillas oficiales dejan en claro que la relación financiera entre la Nación y La Rioja quedó reducida a su mínima expresión: un canal de emergencia enfocado, casi exclusivamente, en el almuerzo y la copa de leche de los estudiantes riojanos.

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Por Eduardo Nelson German

Periodismo + Opinión

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