El viceintendente Marcos Dallaglio, alineado con el intendente Rodrigo Brizuela y Doria, tomó distancia de la avanzada para modificar el sistema electoral en los municipios. Mensaje a la Legislatura controlada por el quintelismo en medio de las tensiones por los giros económicos de la Casa Rosada.
El debate por la reforma política que el gobierno nacional promueve como bandera estructural en todo el territorio sumó un nuevo foco de resistencia en el interior productivo. El viceintendente del departamento riojano de Chilecito, Marcos Dallaglio, enfrió la posibilidad de replicar de manera autónoma las modificaciones electorales impulsadas por el oficialismo nacional y los bloques aliados.
Al referirse al tratamiento de un proyecto local vinculado a la Boleta Única de Papel (BUP) en el Concejo Deliberante de la segunda ciudad de la provincia, el titular del cuerpo deliberativo fijó una postura tajante alineada a la doctrina del peronismo de la región: «La implementación de la Boleta Única de Papel es competencia de la Cámara de Diputados de la Provincia». Con esa definición institucional, el oficialismo territorial clausuró la vía de las reformas a escala municipal, delegando la pulseada política directamente en la Legislatura capitalina que comanda el quintelismo.
La jugada expone la estrategia del peronismo riojano ante el avance de las propuestas de transparencia electoral que la Casa Rosada utiliza para presionar a los gobernadores del Norte Grande. Chilecito, cabecera de la principal zona vitivinícola y olivícola riojana, funciona como un termómetro político crucial para el gobernador Ricardo Quintela. El intendente local, Rodrigo Brizuela y Doria, mantiene un delicado equilibrio entre la defensa irrestricta del federalismo provincial y el impacto de la asfixia financiera que el Poder Ejecutivo central ejerce sobre los municipios del interior.
Ajuste y debate presupuestario
Esta parálisis del proyecto electoral ocurre en un escenario de extrema tensión fiscal en el municipio de la zona oeste. Recientemente, el oficialismo en el Concejo Deliberante tuvo que abroquelar sus votos para convalidar la pauta de gastos del intendente frente a las embestidas de la oposición riojana, que cuestionaba el verdadero volumen de fondos girados para la obra pública y la recaudación tarifaria local.
En el entorno de Dallaglio recuerdan que la mayor parte de las partidas que formalmente figuran en los balances de las intendencias no configuran fondos discrecionales, sino que corresponden a la masa salarial que la propia administración provincial transfiere de manera directa para cubrir los sueldos públicos. «No es que al intendente le esté ingresando la plata y la tiene a disposición», replican desde el llano parlamentario para desactivar las denuncias de discrecionalidad presupuestaria formuladas por los sectores libertarios y del radicalismo aliado.
Con la decisión de blindar el debate sobre la Boleta Única de Papel bajo el paraguas de la autonomía provincial, el peronismo de Chilecito busca obturar que la oposición nacional capitalice debates locales de reforma en distritos clave, mientras se reconfiguran las alianzas de cara al armado electoral del año entrante.




