En un guiño a las economías regionales del Norte Grande, la Nación lanzó el programa de asistencia para casi mil cosecheros de aceituna y nuez. Los libertarios buscan ampliar el beneficio a la jojoba y el melón, mientras aseguran la compatibilidad con la AUH.
En medio de la constante tensión entre la Casa Rosada y el gobernador riojano Ricardo Quintela, el gobierno de Javier Milei buscó tender un puente directo con los sectores productivos de la provincia. A través de las delegaciones territoriales de la Nación, se concretó el lanzamiento del programa Intercosecha en territorio riojano, un subsidio nacional clave destinado a sostener los ingresos de los trabajadores rurales durante el período de inactividad estacional.
El despliegue territorial de la medida —que para esta temporada alcanzará de forma directa a 978 cosecheros locales entre los meses de julio y diciembre— funcionó como plataforma para el armado político de La Libertad Avanza en la provincia. El diputado nacional oficialista, Gino Visconti, se puso al frente de la presentación junto a la titular de la agencia territorial de empleo, Débora Lobo, para capitalizar los fondos nacionales en el bastión del «Gobernador Quintela».
«Estamos muy contentos de poder largar con este programa para ayudar de forma concreta a los productores y cosecheros de nuestra provincia», afirmó Visconti, quien destacó el peso estratégico del agro riojano. Ante el reclamo de las cámaras empresarias y los gremios rurales por el desfasaje de los montos frente a la inflación, el legislador libertario adelantó que ya negocia en Buenos Aires una actualización de los valores de la asistencia y la ampliación del universo de beneficiarios. «Hoy el programa cubre a los sectores de nogales y aceitunas, pero estamos trabajando arduamente para incorporar la producción de jojoba, un sector donde La Rioja supo ser líder», precisó.
El debate por las zonas rurales y la compatibilidad de planes
El desembarco de las líneas nacionales reavivó la discusión en los concejos deliberantes locales respecto de la informalidad laboral en el agro y el histórico temor de los cosecheros temporarios a perder las asignaciones de ANSES si se registran para la temporada de recolección.
Durante las mesas de diálogo técnico integradas por sindicatos del sector y legisladores municipales capitalinos, los concejales oficialistas buscaron disipar las dudas que traban la oferta de mano de obra en el interior riojano.
«Teníamos la inquietud de muchas mujeres que no sabían si la Asignación Universal por Hijo (AUH) era compatible con el Intercosecha. Dejamos en claro que sí lo es, lo que permitirá que más mujeres se incorporen formalmente como cosecheras.»
Así lo explicó la concejal capitalina Yiyi Ceballos, quien empuja una agenda de bajada territorial a las zonas rurales para abrir los registros de inscripción. Ceballos coincidió con la estrategia de Visconti de sumar nuevas ramas agrícolas al subsidio nacional: «El melón también se quiere sumar a la mesa, son todos aportes enriquecedores porque la zona rural del departamento capital está muy necesitada de este esquema», apuntó.
Calidad institucional y el «tercer sector»
Por su parte, el concejal Aníbal Olivera sumó un eje conceptual a la movida libertaria, ligando la asistencia económica con la necesidad de ordenar el entramado de los planes sociales a través de las cooperativas y las ONG del llamado «tercer sector», un universo bajo la lupa del Ministerio de Capital Humano.
«Las instituciones deben amparar al más débil. Lograr mayor calidad institucional le da seguridad al trabajador cosechero», planteó Olivera, marcando distancia de la histórica administración discrecional de los subsidios que ejerció el peronismo riojano en los departamentos del interior. Con este esquema de financiamiento directo al bolsillo del trabajador de temporada, el bloque de Milei en La Rioja busca horadar la base de sustentación del caudillismo provincial apostando a la reactivación de las economías regionales.



