Daniel Romero destacó la gestión del actual intendente de la Capital frente al «desfinanciamiento de la Nación» y advirtió que cualquier aspiración local requiere necesariamente del aval de Ricardo Quintela y de la conducción municipal.
LA RIOJA.– El debate por el armado electoral y las candidaturas para la intendencia de la capital riojana sumó una nueva e importante voz oficialista. El secretario de Relaciones Institucionales y Políticas de la municipalidad, Daniel «Chaniel» Romero, intervino de lleno en la discusión pública al defender la actual gestión comunal y marcar las condiciones políticas que, a su criterio, deberán cumplir quienes aspiren a disputar el Palacio Ramírez de Velasco.
A través de sus redes sociales, el funcionario capitalino no ahorró elogios para el actual jefe comunal, Armando Molina, y para el gobernador Ricardo Quintela, señalándolos como los dirigentes que «conocen más la Capital desde un extremo al otro».
Gestión frente a la asfixia de recursos
En un claro alineamiento con la conducción municipal, Romero valoró el trabajo de Molina en un contexto de extrema rigidez fiscal por el recorte de fondos federales. Según el secretario, el intendente «transforma la Ciudad a pesar de todo el desfinanciamiento de la Nación».
Al detallar el estado de los servicios públicos de la Capital, el funcionario sostuvo que la gestión «resolvió» cuestiones críticas de la cotidianeidad urbana, entre las que enumeró la recolección de basura, el alumbrado, la limpieza y la ejecución de obras públicas, admitiendo únicamente que «solo falta bacheo».
Para Romero, la consolidación de este esquema responde a una sociedad política e institucional estratégica, la cual sintetizó en una fórmula directa: «AM [Armando Molina] + GP [Gabriela Pedrali] = PROYECTO POLÍTICO».
Las reglas para la sucesión
La intervención del secretario de Relaciones Institucionales se produce en momentos en que diversas figuras del oficialismo provincial —entre ellas el secretario de Turismo, José Rosa— comenzaron a manifestar públicamente su deseo de competir por la intendencia.
Sin desautorizar las ambiciones personales, Romero recordó que la conducción del Partido Justicialista local mantiene un ordenamiento vertical ineludible. «El gobernador Ricardo Quintela dice que las aspiraciones son válidas siempre, y yo celebro eso», introdujo, para luego fijar un límite político: «El que aspire a ser intendente, sí o sí tiene que dialogar con Ricardo Quintela y con Armando Molina».
De cara al futuro institucional de la provincia y del principal departamento riojano, el funcionario de la Capital candidateó tanto a la diputada nacional Gabriela Pedrali como al propio Molina para dar continuidad a la línea de gestión quintelista. «GP o AM pueden suceder al gran gitano. Lo demostraron en todos los lugares que él les encomendó; tienen proyecto de provincia y de municipio», concluyó Romero, buscando clausurar el margen para aventuras electorales por fuera del consenso de la mesa chica provincial.



