El último informe del Banco Central mostró que el índice de irregularidad del crédito llegó al 7,7% en mayo y continúa creciendo, impulsado principalmente por el deterioro de los préstamos a las familias. En La Rioja, el escenario suma preocupación por el menor dinamismo del consumo y la actividad económica.
La situación del sistema financiero argentino volvió a mostrar señales de deterioro en la calidad del crédito. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que en mayo de 2026 el índice de irregularidad de los préstamos al sector privado alcanzó el 7,7%, con un incremento de 0,4 puntos porcentuales respecto de abril y de 5,1 puntos en comparación con igual mes del año pasado.
El dato refleja un aumento sostenido de la morosidad y marca uno de los niveles más elevados de los últimos años, aunque el organismo sostiene que el sistema financiero mantiene adecuados niveles de liquidez, solvencia y previsiones para absorber eventuales pérdidas.
Las familias concentran el mayor deterioro
El informe del BCRA señala que el principal foco de preocupación continúa siendo el financiamiento a los hogares.
El índice de mora de los créditos otorgados a las familias trepó hasta el 12,8%, con un aumento de 0,7 puntos porcentuales en un solo mes y de 8,3 puntos en la comparación interanual. En cambio, la morosidad de los préstamos destinados a empresas se ubicó en 3,5%, muy por debajo del segmento de consumo.
Según el organismo, durante los últimos meses comenzó a observarse una moderación en el ritmo de crecimiento de la cartera irregular de familias, aunque el nivel continúa siendo elevado. El gráfico incluido en la página 7 del informe muestra una desaceleración en la velocidad del deterioro, pero sin una reversión de la tendencia.

El crédito volvió a crecer
Pese al incremento de la mora, el financiamiento privado mostró una leve recuperación.
Durante mayo, el saldo real de los créditos al sector privado en pesos creció 0,3% mensual y 5,1% interanual, luego de cuatro meses consecutivos de retrocesos. Sumando las operaciones en pesos y moneda extranjera, el crédito total aumentó 0,8% en términos reales respecto de abril y 10,8% interanual. El impulso provino principalmente de las líneas comerciales y de los préstamos con garantía real.
En paralelo, los depósitos privados en pesos disminuyeron 0,9% real durante mayo y acumularon una caída de 1,3% interanual, reflejando un comportamiento más cauteloso de los ahorristas.
El impacto para La Rioja
Aunque el informe del Banco Central presenta datos agregados del sistema financiero y no discrimina por provincia, el escenario adquiere especial relevancia para La Rioja.
En los últimos meses, distintos indicadores económicos mostraron un enfriamiento del consumo provincial. Las ventas en supermercados crecieron por debajo de la inflación y los patentamientos de automóviles registraron una de las mayores caídas del país. Ese contexto reduce la capacidad de pago de hogares y pequeñas empresas, dos segmentos particularmente sensibles al aumento del endeudamiento.
Al mismo tiempo, la mejora del crédito observada por el BCRA puede representar una oportunidad para reactivar la actividad económica, siempre que el incremento del financiamiento no continúe acompañado por un deterioro de la capacidad de pago de los tomadores.
El Banco Central concluyó que, pese al aumento de la morosidad, el sistema financiero conserva elevados niveles de liquidez y solvencia, con una integración de capital equivalente al 30,7% de los activos ponderados por riesgo, muy por encima de las exigencias regulatorias.
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