La Rioja sufrió una de las mayores caídas de recaudación del país y profundiza la presión sobre las cuentas provinciales

Un informe del IARAF ubicó a la provincia entre las jurisdicciones con peor desempeño tributario del último año. Entre enero y mayo, la recaudación propia cayó 12,3% en términos reales frente al mismo período de 2025, en un contexto en el que la mayoría de las provincias aún no logra recuperar los niveles previos a 2023.

La Rioja volvió a quedar entre las provincias más afectadas por la pérdida de recursos tributarios. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación propia de la provincia registró una caída real del 12,3% entre enero y mayo de 2026 respecto del mismo período de 2025, uno de los retrocesos más pronunciados del país.

El dato adquiere especial relevancia porque se suma a un escenario de fuerte restricción fiscal para las provincias, marcado por menores ingresos propios y una reducción de las transferencias discrecionales de la Nación.

La Rioja, entre las mayores caídas

El estudio muestra que 14 provincias recaudaron menos impuestos que un año atrás, una vez descontado el efecto de la inflación.

Dentro de ese grupo, Misiones encabezó las bajas con un retroceso del 20,8%, seguida por La Rioja (-12,3%) y Chaco (-6,2%).

La caída riojana refleja el menor dinamismo de la actividad económica y confirma una tendencia que ya se había observado en otros indicadores provinciales, como la recaudación de Rentas y la desaceleración del consumo interno.

Un problema que afecta a casi todo el país

La comparación de mediano plazo también deja un diagnóstico preocupante.

Entre enero y mayo de 2026, 18 de las 24 jurisdicciones argentinas recaudaron menos impuestos, en términos reales, que en igual período de 2023.

En el consolidado de las provincias, sin contar la Ciudad de Buenos Aires, la recaudación acumuló una caída del 4,5% real respecto de hace tres años.

Las provincias con mayores pérdidas fueron:

  • Misiones: -29,8%.
  • Formosa: -21,9%.
  • Chaco: -21%.

En el extremo opuesto aparecieron Neuquén (+21,9%), Río Negro (+18,6%) y Córdoba (+6,6%), impulsadas por una mayor actividad económica y, en algunos casos, por el desarrollo del sector energético.

Ingresos Brutos explica gran parte del retroceso

El informe identifica al Impuesto sobre los Ingresos Brutos como el principal factor detrás de la pérdida de recursos provinciales.

Se trata del tributo más importante para las administraciones provinciales y el que mejor refleja el comportamiento del nivel de actividad.

En el conjunto de las provincias, la recaudación por este impuesto cayó 6,7% en términos reales respecto de 2023, mientras que 21 de las 24 jurisdicciones registraron bajas.

La evolución de ese tributo resulta especialmente sensible para provincias como La Rioja, donde la estructura económica depende en gran medida del comercio, los servicios, la industria manufacturera y las economías regionales.

Más presión sobre las finanzas provinciales

La caída de la recaudación llega en un momento de alta exigencia para las cuentas públicas riojanas.

Durante las últimas semanas, el Gobierno provincial anunció una recomposición salarial del 14% al 15% para los empleados estatales, con un costo estimado en $12.200 millones, y confirmó que parte del incremento volverá a abonarse mediante los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como «Chachos».

Al mismo tiempo, la administración de Ricardo Quintela mantiene un reclamo judicial por la restitución de un punto de coparticipación federal y sostiene que La Rioja continúa siendo una de las provincias más perjudicadas por la distribución de recursos nacionales.

Un desafío para las provincias del Norte Grande

El trabajo del IARAF también muestra que el deterioro de los ingresos propios se concentra especialmente en las provincias del norte argentino.

Además de La Rioja, figuran entre las más afectadas Misiones, Formosa y Chaco, economías que presentan una mayor dependencia de las transferencias nacionales para financiar salarios, servicios públicos y obra pública.

La situación contrasta con provincias como Neuquén y Río Negro, donde el impulso de la actividad hidrocarburífera permitió ampliar la base tributaria y sostener un crecimiento real de la recaudación.

Un escenario que condiciona la gestión

El informe concluye que, pese a la desaceleración de la inflación y la recuperación parcial de algunos sectores de la economía, la mayoría de las provincias todavía no logró recomponer su capacidad de recaudar respecto de los niveles de 2023.

Para La Rioja, ese diagnóstico implica un doble desafío: sostener el equilibrio de las cuentas públicas con menores ingresos tributarios y mantener el financiamiento de salarios, programas sociales e inversiones en un contexto de creciente presión fiscal y menor margen financiero.