El secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, confirmó que Máximo Kirchner participará de las actividades por los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli. Axel Kicillof y Sergio Massa fueron invitados, pero todavía no aseguraron su presencia. El gobierno riojano pretende que el encuentro religioso también funcione como una señal política hacia 2027.
La conmemoración por los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli puede convertirse en algo más que un homenaje religioso y una reivindicación de la política de derechos humanos. El gobierno de Ricardo Quintela intenta aprovechar la convocatoria del próximo 1° de agosto para reunir en La Rioja a dirigentes que hoy representan sectores enfrentados o distanciados dentro del peronismo.
El secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, confirmó que Máximo Kirchner viajará a la provincia y reveló que también fueron invitados el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el exministro de Economía Sergio Massa. Ninguno de los dos últimos había confirmado su presencia, aunque el funcionario admitió que el objetivo político es generar un encuentro que permita comenzar a recomponer la unidad del PJ.
“Celebro el esfuerzo que hace el gobernador de La Rioja para unir esas piezas que tienen algunas miradas distintas, pero un mismo objetivo: volver a gobernar el país”, sostuvo Herrera.
La declaración expone con claridad la estrategia de Quintela. Después de haber competido por la conducción nacional del PJ y de recorrer distintas provincias en busca de respaldos, el gobernador riojano intenta posicionarse como articulador entre el kirchnerismo, el sector de Kicillof y el massismo.
Máximo confirmó y crece la expectativa por Kicillof
Herrera aseguró que Máximo Kirchner llegará unos días antes de la ceremonia central y desarrollará actividades políticas en La Rioja. Después participará del homenaje a Angelelli en Punta de los Llanos.
La presencia del titular del PJ bonaerense ya constituye una señal relevante para el oficialismo provincial. Máximo mantiene una relación política con Quintela y representa al sector que responde directamente a Cristina Kirchner, en medio de las tensiones internas que atraviesan al peronismo bonaerense.
La eventual llegada de Kicillof tendría un impacto todavía mayor. El gobernador bonaerense mantiene diferencias con La Cámpora y busca construir una línea propia con proyección presidencial. Una fotografía junto a Máximo Kirchner sería leída como un gesto de distensión después de meses de enfrentamientos por el control político del peronismo.
Herrera fue prudente y aclaró que Kicillof todavía no había confirmado. Sin embargo, reconoció que, si ambos dirigentes coinciden en La Rioja, el encuentro podría transformarse en una noticia de alcance nacional.
Massa también recibió la invitación
El gobierno riojano también convocó a Sergio Massa, quien mantiene un perfil público más bajo desde la derrota electoral de 2023, pero conserva influencia en el Frente Renovador, en el Congreso y entre intendentes bonaerenses.
Según Herrera, existieron intercambios de mensajes con el exministro de Economía, aunque su participación seguía pendiente de confirmación.
La presencia simultánea de Máximo Kirchner, Kicillof y Massa permitiría reunir a los tres principales sectores que integraron Unión por la Patria. También ofrecería una primera imagen de reconstrucción política frente al gobierno de Javier Milei, cuando todavía faltan más de doce meses para que la discusión electoral de 2027 ingrese en su etapa decisiva.
Herrera no ocultó esa intención. Habló de “comenzar un proceso de caminar juntos” y de elaborar una alternativa al modelo nacional.
La Rioja como escenario de la interna peronista
Quintela pretende que La Rioja se convierta en un territorio neutral para una negociación entre sectores que mantienen disputas abiertas.
El gobernador ya había intentado instalarse como referencia del peronismo del interior durante la discusión por la conducción del partido. Aunque finalmente Cristina Kirchner quedó al frente del PJ nacional, Quintela conservó vínculos con gobernadores, legisladores, dirigentes sindicales y organizaciones sociales.
Ahora busca utilizar ese entramado para ocupar el lugar de mediador.
La apuesta tiene riesgos. Si Kicillof y Massa no asisten, la convocatoria quedará concentrada en Máximo Kirchner y en dirigentes legislativos cercanos al kirchnerismo. Eso reduciría el alcance de la foto y podría mostrar a Quintela más alineado con un solo sector que como articulador de todos los espacios.
En cambio, si los tres concurren, el riojano podrá atribuirse un primer gesto de unidad en una oposición que todavía no consiguió ordenar liderazgos ni definir una estrategia común frente a Milei.
Derechos humanos y política
Herrera insistió durante la entrevista en separar la ceremonia religiosa de las reuniones políticas. Señaló que las actividades en Punta de los Llanos estarán organizadas por el Obispado y que el Gobierno provincial respetará el carácter espiritual del homenaje.
La aclaración apunta a evitar que la figura de Angelelli quede subordinada a una interna partidaria. El obispo riojano fue asesinado el 4 de agosto de 1976 y su muerte se convirtió en uno de los símbolos de la persecución de la última dictadura contra sectores de la Iglesia comprometidos con los trabajadores y las comunidades más pobres.
El programa incluye la inauguración y puesta en valor de la ermita, además de una misa central encabezada por el arzobispo Marcelo Colombo.
Sin embargo, Herrera también admitió que la presencia de dirigentes nacionales generará inevitablemente reuniones y conversaciones políticas fuera del acto religioso.
“Una cosa es lo estrictamente religioso y otra el encuentro entre compañeros”, diferenció.
La estrategia de Quintela hacia 2027
Las declaraciones del secretario general de la Gobernación revelan que Quintela no abandonó su intención de incidir en la reorganización nacional del justicialismo.
Su planteo consiste en “soldar las partes sueltas” del partido y reunir a los dirigentes que consideran agotado el modelo libertario. El gobernador busca presentarse como uno de los dirigentes capaces de vincular al kirchnerismo con los gobernadores y los sectores moderados del peronismo.
La jugada también tiene una dimensión local. Quintela necesita mantener protagonismo nacional mientras comienza la discusión por su sucesión en La Rioja. Una convocatoria con dirigentes de peso fortalecería su centralidad dentro del PJ provincial y le permitiría demostrar que conserva capacidad de interlocución fuera de sus fronteras.
En ese esquema, el homenaje a Angelelli representa una plataforma simbólica poderosa: derechos humanos, compromiso con los sectores vulnerables y oposición al proyecto de Milei.
La confirmación de Máximo Kirchner ya garantiza una fotografía política. La eventual presencia de Kicillof y Massa determinará si el encuentro queda limitado a una actividad del kirchnerismo o si La Rioja consigue convertirse, al menos por un día, en la sede de una tregua entre los principales sectores del peronismo.