La imposibilidad de una nueva candidatura de Ricardo Quintela, la caída de los recursos provinciales y el avance de La Libertad Avanza alimentan la preocupación dentro del oficialismo. Mientras el gobernador concentra sus esfuerzos en el escenario nacional, la Casa Rosada acelera el armado político con Martín Menem como principal apuesta para la Gobernación.
En los principales despachos de la Casa de las Tejas ya no ocultan la preocupación por el escenario electoral de 2027. Funcionarios y dirigentes del oficialismo reconocen en privado que retener el poder será mucho más difícil que en las elecciones anteriores, en un contexto marcado por la salida obligada de Ricardo Quintela de la competencia por la Gobernación y por un escenario económico que consideran cada vez más adverso.
El diagnóstico que circula dentro del Gobierno provincial es que la reducción de recursos disponibles condiciona la capacidad política del oficialismo para sostener su estructura territorial. «Sin recursos, la elección cambia por completo», sintetizan cerca de la conducción del PJ riojano.
La preocupación no responde únicamente a la situación financiera. También influye la falta de un candidato que haya logrado consolidarse como heredero natural de Quintela y el crecimiento de La Libertad Avanza en la provincia.
Quintela prioriza su construcción nacional
Mientras el debate sucesorio comienza a instalarse, el gobernador mantiene su atención puesta en la política nacional.
En el oficialismo sostienen que Quintela continúa concentrado en fortalecer su posicionamiento dentro del peronismo, relegando por ahora la definición de quién encabezará la propuesta electoral del PJ en La Rioja.
Esa situación alimenta la incertidumbre dentro del propio espacio, donde todavía no aparece una figura capaz de unificar al peronismo de cara a 2027.
La Casa Rosada acelera el armado libertario
Del lado del Gobierno nacional, el panorama aparece más definido.
Según distintas fuentes políticas, Karina Milei impulsa la candidatura de Martín Menem para la Gobernación de La Rioja, mientras que el diputado nacional Gino Visconti es promovido como el principal candidato para disputar la Intendencia de la Capital.
La estrategia busca aprovechar el crecimiento de La Libertad Avanza en la provincia y transformar ese respaldo en una alternativa competitiva para poner fin a décadas de gobiernos peronistas.
Contactos con condiciones
En ese contexto, el propio Martín Menem reconoció que mantiene diálogo con el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera.
Sin embargo, en el entorno del oficialismo nacional aclaran que cualquier posibilidad de entendimiento político depende de «gestos concretos» por parte del Gobierno riojano.
La posición más firme dentro del armado libertario la expresa Eduardo «Lule» Menem, uno de los principales operadores políticos de Karina Milei. Según fuentes partidarias, considera agotada la posibilidad de acuerdos con sectores tradicionales del peronismo riojano y sostiene que conoce en profundidad a toda la dirigencia provincial, razón por la cual rechaza abrir nuevas negociaciones.
Un escenario de reconfiguración
En paralelo, Martín Menem recibió recientemente a un dirigente peronista que actualmente no integra el Gobierno provincial, en una señal de que La Libertad Avanza continúa explorando incorporaciones provenientes de otros espacios políticos.
También trascendió que el exgobernador Luis Beder Herrera intentó abrir un canal de diálogo a través de Lule Menem, aunque esas gestiones no habrían prosperado.
Con un oficialismo que admite las dificultades para conservar el poder, una oposición que acelera su organización y un escenario económico que condiciona la política provincial, La Rioja comienza a transitar una transición anticipada en la que la sucesión de Ricardo Quintela ya dejó de ser una discusión reservada para convertirse en el eje central de la agenda política hacia 2027.