El turismo repuntó en el oeste riojano: el Previaje con Chachos elevó la ocupación al 80% y reactivó la economía local

Desde la Cámara Hotelera de Villa Unión aseguraron que el programa de incentivo al turismo impulsado por el Gobierno de La Rioja permitió superar los niveles de ocupación del año pasado. El sector destacó el impacto económico de la iniciativa, aunque advirtió que la actividad continúa afectada por la caída del turismo nacional y reclamó nuevas acciones para la temporada baja.

El balance preliminar de las vacaciones de invierno dejó un dato alentador para el sector turístico del oeste de La Rioja. La ocupación hotelera promedio alcanzó el 80%, con picos de entre 90% y 95% durante las primeras semanas del receso, impulsada por el programa provincial Previaje Riojano, que otorgó reintegros mediante Chachos para incentivar el consumo turístico.

Así lo afirmó Carlos Francés, representante de la Cámara Hotelera de Villa Unión y dirigente de la Cámara Provincial de Turismo, quien destacó que el programa permitió mejorar la actividad en un contexto que calificó como «muy complejo» para el sector.

«Nos fue bien. Vamos a cerrar la temporada con un promedio cercano al 80% de ocupación y con números algo superiores a los del año pasado», señaló.

Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires lideraron las visitas

Según el dirigente, el comportamiento de la demanda mostró una particularidad durante este receso invernal.

Mientras las primeras semanas estuvieron dominadas por visitantes provenientes de Córdoba y Santa Fe, el cierre de la temporada quedó impulsado por el mercado de Buenos Aires, históricamente el principal emisor de turistas hacia la región.

El ranking de procedencia quedó integrado por:

  • Buenos Aires.
  • Santa Fe.
  • Córdoba.
  • Entre Ríos.

En contraste, Francés reconoció que el turismo interno riojano continúa siendo reducido.

«La gente de Capital todavía visita muy poco esta zona de la provincia», sostuvo.

El efecto del Previaje Riojano

Para el empresario, el programa financiado por el Gobierno provincial fue determinante para sostener la actividad económica durante las vacaciones.

Explicó que los reintegros obtenidos por los visitantes terminaron volcándose principalmente al consumo gastronómico y comercial, generando un efecto multiplicador en la economía regional.

«Fue un gran impulso. La economía turística estaba muy golpeada y este programa ayudó mucho a mejorar la performance de visitantes», afirmó.

No obstante, recordó que el programa concluyó antes de finalizar el mes al agotarse la partida presupuestaria prevista.

Un sector que sigue golpeado

A pesar de la recuperación registrada en invierno, Francés advirtió que la actividad turística todavía atraviesa un escenario delicado.

Según indicó, la pérdida del turismo grupal, especialmente el vinculado a jubilados, redujo considerablemente la demanda fuera de temporada.

«Es peor que la pandemia. Hoy hay que abrir los hoteles, pagar personal, energía y todos los costos fijos, pero muchas veces no hay turistas», sostuvo.

El dirigente estimó que ese segmento representaba alrededor del 55% del movimiento turístico anual de Villa Unión antes de la retracción del mercado.

Estadías más largas, el nuevo desafío

Uno de los principales objetivos del sector es aumentar la permanencia promedio de los visitantes.

Actualmente, muchos turistas llegan exclusivamente para recorrer el Parque Nacional Talampaya y abandonan la provincia el mismo día, principalmente hacia San Juan o Mendoza.

Por ese motivo, la estrategia impulsada por la Cámara Provincial de Turismo busca integrar otros atractivos para extender la estadía hasta cuatro o cinco jornadas.

Entre ellos aparecen:

  • Laguna Brava.
  • Cuesta de Miranda.
  • La Mexicana.
  • Los circuitos del Valle del Bermejo.
  • El astroturismo.
  • Los cañones del Triásico y Anchumbil.

Laguna Brava, el gran atractivo pendiente

Para Francés, el principal producto turístico con potencial de crecimiento es la Reserva Provincial Laguna Brava.

Actualmente, una excursión en vehículos 4×4 demanda una jornada completa y tiene un costo aproximado de 120.000 pesos por persona.

El dirigente consideró que el destino todavía necesita una promoción más intensa para instalarse definitivamente en el mercado nacional.

«Es el lugar estrella de la provincia. Los turistas lo comparan con los mejores destinos del país», afirmó.

Sin embargo, explicó que las intensas nevadas registradas durante el invierno impiden por ahora llegar hasta la laguna, por lo que recomendó visitarla entre octubre y mayo, cuando las condiciones climáticas son más favorables.

Competencia regional y conectividad

Francés también planteó uno de los desafíos estructurales que enfrenta el turismo riojano: la conectividad aérea.

Según explicó, muchos visitantes eligen ingresar a Talampaya desde San Juan, donde los vuelos presentan mayor frecuencia y tarifas más competitivas.

Por ese motivo, propuso fortalecer la promoción del resto de los destinos riojanos para que el ingreso a la provincia deje de depender exclusivamente del atractivo del parque nacional.

Piden repetir el programa en temporada baja

Con la mirada puesta en los próximos meses, la Cámara Provincial de Turismo ya comenzó a dialogar con las autoridades para impulsar nuevos incentivos.

La propuesta consiste en reeditar un programa similar durante noviembre y diciembre, meses considerados de baja demanda.

«Necesitamos estrategias para sostener la infraestructura durante todo el año. El turismo tiene un enorme potencial y creemos que el Estado puede acompañar las primeras acciones de promoción para que luego la propia actividad genere el retorno económico», concluyó Francés.