En la UNLaR la deserción estudiantil se mantiene entre el 30% y el 35%, en línea con el promedio de las universidades públicas

La Secretaría Académica de la Universidad Nacional de La Rioja informó que alrededor de un tercio de los estudiantes abandona sus estudios antes de finalizar el ciclo lectivo. Pese a ese indicador, la institución registró un aumento de unos 2.000 aspirantes para el ciclo 2026 y confirmó el cronograma académico para el segundo semestre.

La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) enfrenta uno de los principales desafíos que atraviesa el sistema universitario argentino: la permanencia de los estudiantes. Según informó la Secretaría Académica, el nivel de deserción oscila entre el 30% y el 35%, un porcentaje que se mantiene en línea con el promedio registrado en las universidades públicas del país.

El dato fue confirmado por el secretario académico de la institución, Andrés Vera, quien señaló que el fenómeno no es exclusivo de La Rioja y responde a una problemática estructural que afecta al sistema universitario nacional.

«No todos los estudiantes llegan a diciembre. El promedio nacional de deserción en universidades públicas ronda entre el 30% y el 35%. En la UNLaR, hasta 2025, estamos en esos mismos porcentajes», afirmó el funcionario.

Un desafío que atraviesa a todo el sistema universitario

La deserción estudiantil constituye uno de los principales indicadores que analizan las universidades públicas, ya que refleja las dificultades para sostener las trayectorias académicas.

Entre los factores que habitualmente inciden en el abandono aparecen las condiciones económicas, la necesidad de incorporarse tempranamente al mercado laboral, los problemas de adaptación al ámbito universitario y las dificultades para compatibilizar estudio y trabajo.

En ese contexto, Vera destacó que la situación de la UNLaR no difiere de la realidad que presentan otras instituciones públicas del país.

Creció la cantidad de ingresantes

A pesar del porcentaje de abandono, la universidad registró un dato positivo para el ciclo lectivo 2026.

De acuerdo con la Secretaría Académica, la matrícula de nuevos estudiantes volvió a crecer y alcanzó un incremento cercano a los 2.000 aspirantes respecto de años anteriores.

«Hay un aumento en la matrícula este año. Aproximadamente tenemos unos 2.000 aspirantes más en relación con años anteriores», sostuvo Vera.

El incremento refleja una mayor demanda por las carreras de grado que ofrece la casa de altos estudios, que concentra la mayor parte de la oferta universitaria pública de la provincia.

Comienza una nueva etapa del calendario académico

La universidad también confirmó cómo continuará la actividad tras el receso invernal.

Entre el 3 y el 8 de agosto se desarrollará el segundo llamado anual de exámenes finales, con la habilitación de 3.100 mesas examinadoras para estudiantes de todas las carreras.

Posteriormente, el 10 de agosto comenzará el segundo cuatrimestre, que se extenderá hasta el 20 de noviembre.

Una vez finalizado ese período de cursado, la institución dará inicio al último turno de exámenes finales correspondiente al ciclo lectivo 2026.

El desafío de mejorar la permanencia

Los datos difundidos por la UNLaR reabren el debate sobre uno de los principales retos que enfrenta la educación superior en Argentina: no solo ampliar el acceso a la universidad, sino también garantizar la continuidad y graduación de los estudiantes.

En ese escenario, el crecimiento de la matrícula representa una señal positiva para la universidad riojana, aunque el nivel de deserción continúa mostrando que una parte importante de quienes inician una carrera no logra completar su recorrido académico.

La combinación entre mayor ingreso de aspirantes y elevados índices de abandono constituye un fenómeno compartido por gran parte del sistema universitario público argentino, donde las políticas de permanencia y acompañamiento estudiantil se consolidan como uno de los ejes centrales de la agenda educativa.