El Gobierno provincial confirmó que los empleados públicos volverán a cobrar un bono de $50.000 en Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como «Chachos», junto con los salarios de julio. El secretario General de la Gobernación, Ricardo Herrera, aseguró que el instrumento continuará vigente hasta fin de año y será evaluado para definir su continuidad durante 2027.
Los Chachos seguirán siendo uno de los principales instrumentos de la política económica del Gobierno de La Rioja. En un contexto de menor asistencia financiera de la Nación, la administración de Ricardo Quintela confirmó que el bono provincial continuará vigente hasta diciembre y que volverá a formar parte de la recomposición salarial de los trabajadores estatales.
El anuncio fue realizado por el secretario General de la Gobernación, Ricardo Herrera, quien sostuvo que la utilización de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE) busca fortalecer el consumo interno y sostener la actividad comercial de la provincia.
«Más dinero en el bolsillo del trabajador significa más consumo en el comercio riojano y mayor movimiento para toda la economía provincial», afirmó el funcionario.
Cómo será el próximo pago
Herrera precisó que, junto con los haberes correspondientes a julio, que se abonarán durante los primeros días de agosto, los empleados públicos percibirán el incremento salarial anunciado por la Provincia y un bono de 50.000 pesos instrumentado mediante Chachos.
Según explicó, esos bonos podrán retirarse después del 20 de agosto en los centros habilitados por el Gobierno, entre ellos la Dirección General de Rentas y las oficinas de EDELaR.
La modalidad mantiene el esquema aplicado desde la puesta en marcha del programa, que combina acreditación salarial en pesos con una parte del ingreso cancelada mediante la moneda provincial.
Una herramienta para dinamizar la economía
El Gobierno riojano sostiene que los Chachos no solo cumplen una función salarial, sino que además buscan incentivar el circuito económico interno.
La estrategia consiste en que los bonos sean utilizados principalmente dentro de la provincia, favoreciendo el consumo en comercios locales y generando un mayor movimiento de dinero en la economía riojana.
Ese criterio también fue aplicado recientemente en programas como el Previaje Riojano, donde los reintegros otorgados en Chachos fueron destacados por empresarios del sector turístico como un incentivo que contribuyó a elevar la ocupación hotelera durante las vacaciones de invierno.
Continuidad hasta fin de año
Herrera confirmó que el programa tiene garantizada su vigencia hasta diciembre.
A partir de entonces, el Gobierno provincial realizará una evaluación sobre el desempeño del instrumento para determinar si continuará utilizándose durante el próximo ejercicio.
El análisis incluirá el impacto que tuvo sobre el comercio, el consumo y la circulación económica dentro de la provincia.
En un escenario de restricciones financieras
La ratificación de los Chachos se produce en momentos en que el Gobierno provincial reconoce que considera prácticamente descartada la posibilidad de acceder al adelanto de coparticipación solicitado a la Nación.
Frente a ese escenario, la administración riojana reafirma una estrategia basada en recursos propios y en herramientas financieras provinciales para sostener el poder adquisitivo de los trabajadores estatales y amortiguar el impacto de la desaceleración económica.
Con la continuidad de los Chachos, La Rioja mantiene uno de los esquemas más singulares del país en materia de política monetaria provincial. Mientras otras jurisdicciones concentran sus esfuerzos en ampliar las transferencias nacionales o ajustar el gasto, el Gobierno riojano apuesta a una moneda de circulación local para estimular el consumo y fortalecer el mercado interno, una experiencia que seguirá bajo evaluación hasta el cierre de 2026.