El Gobierno autorizó la megaobra eléctrica para el proyecto Vicuña tras una fuerte disputa con San Juan y La Rioja por el futuro del corredor energético

El ENReGE otorgó el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública para construir la infraestructura de alta tensión que abastecerá al complejo minero Josemaría. La resolución se conoció luego de un proceso que incluyó una audiencia pública, objeciones de gobiernos provinciales y empresas mineras, y el reclamo de La Rioja para preservar la futura interconexión eléctrica con el NOA.

El Gobierno nacional autorizó la construcción del Proyecto de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión (PIEAT), una de las obras energéticas más relevantes vinculadas al desarrollo de la minería del cobre en Argentina, al otorgar el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública (CCyNP) solicitado por Vicuña Argentina para abastecer al proyecto Josemaría.

La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 330/2026 del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), publicada en el Boletín Oficial, luego de un expediente iniciado en 2023 que atravesó múltiples instancias técnicas, una audiencia pública y fuertes cuestionamientos de organismos provinciales, empresas mineras y autoridades locales.

La autorización habilita la ejecución de un conjunto de obras de transporte eléctrico de alta tensión que permitirán suministrar inicialmente 260 MW al proyecto minero Josemaría, ubicado en la cordillera sanjuanina. El plan contempla la ampliación de las estaciones transformadoras Nueva San Juan y Rodeo, la construcción de una nueva línea de 500 kV entre Rodeo y Chaparro, una nueva estación transformadora Chaparro y una línea de 220 kV hasta la futura estación Josemaría.

Las inversiones serán financiadas íntegramente por Vicuña Argentina y, una vez concluidas, pasarán a integrar el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), quedando bajo administración del transportista nacional. Según la empresa, las obras no implicarán costos adicionales para los usuarios del sistema eléctrico.

El reclamo de La Rioja

Uno de los aspectos centrales del expediente fue la presentación realizada por el Gobierno de La Rioja durante el proceso administrativo.

La Secretaría de Energía provincial solicitó al organismo regulador que se abstuviera de aprobar el acceso solicitado hasta que la empresa asumiera el costo de las obras necesarias para garantizar la futura interconexión eléctrica de 500 kV entre San Juan y La Rioja. También pidió que se convocara a una audiencia pública para debatir los aspectos técnicos y regulatorios del proyecto.

Durante esa audiencia, el representante riojano sostuvo que la utilización de la futura Estación Transformadora Chaparro para abastecer exclusivamente al emprendimiento minero podía comprometer una infraestructura prevista desde hace años dentro de la planificación energética nacional.

Según quedó incorporado al expediente, La Rioja advirtió que si la conexión entre Rodeo y Chaparro ocupaba la posición originalmente prevista para la futura línea hacia La Rioja Sur, la provincia perdería la posibilidad de concretar la interconexión de 500 kV contemplada históricamente para integrar los sistemas eléctricos del NOA con Cuyo-Comahue.

En consecuencia, la provincia solicitó que el organismo regulador garantizara la construcción de una posición específica dentro de la futura Estación Chaparro destinada exclusivamente a la futura línea hacia La Rioja Sur y reclamó prioridad de uso sobre parte de la capacidad remanente del corredor Nueva San Juan-Rodeo, argumentando los aportes económicos realizados históricamente para la infraestructura eléctrica regional.

Objeciones de San Juan y del sector minero

El expediente también reunió observaciones del EPRE de San Juan, municipios cordilleranos y compañías mineras que desarrollan otros proyectos de cobre en la provincia.

Las presentaciones cuestionaron principalmente la decisión de otorgar a Vicuña prioridad de uso sobre el 90% de la capacidad incremental de las nuevas obras durante un plazo de 25 años, al considerar que esa reserva podría limitar el acceso de futuros emprendimientos como Los Azules, Hualilán y Casposo.

El EPRE sanjuanino solicitó además que cualquier capacidad excedente permaneciera disponible para otros proyectos mineros y que se establecieran mecanismos de seguimiento técnico y de revisión periódica para evitar restricciones futuras al desarrollo energético provincial.

Una infraestructura estratégica

Pese a las objeciones, el ENReGE concluyó el procedimiento administrativo otorgando el certificado que habilita el inicio de las obras.

De acuerdo con la documentación técnica presentada, el corredor Rodeo-Chaparro constituye una pieza clave dentro de la planificación energética nacional y permitirá incrementar la capacidad de transporte eléctrico hacia el norte de San Juan. Al mismo tiempo, el proyecto deja prevista la futura interconexión Rodeo-Chaparro-La Rioja Sur, considerada estratégica para reforzar la integración energética del oeste argentino y acompañar el crecimiento de nuevos proyectos productivos y de energías renovables.

La resolución representa un paso decisivo para el desarrollo del proyecto Vicuña, controlado por BHP y Lundin Mining, considerado uno de los mayores emprendimientos cupríferos en marcha en América Latina. Al mismo tiempo, deja abierta una discusión de largo plazo sobre cómo compatibilizar el crecimiento de la minería metalífera con la expansión de la infraestructura eléctrica regional y los intereses estratégicos de provincias como San Juan y La Rioja.