El gobernador bonaerense rechazó participar del acto que encabezarán Máximo Kirchner y Ricardo Quintela en homenaje a Enrique Angelelli. Mientras el cristinismo busca mantener a Cristina Fernández de Kirchner como eje de la reorganización opositora, el mandatario provincial apuesta a construir una coalición más amplia antes que sellar una reconciliación interna. La ausencia expone las diferencias sobre cómo enfrentar a Javier Milei en las próximas elecciones presidenciales.
La esperada fotografía de unidad del peronismo no se concretará en La Rioja. Axel Kicillof decidió no participar del acto que este fin de semana encabezarán Máximo Kirchner y el gobernador Ricardo Quintela, frustrando el intento del mandatario riojano de reunir en un mismo escenario a los principales referentes de Unión por la Patria.
La ausencia del gobernador bonaerense trasciende una cuestión de agenda. Expresa dos estrategias distintas sobre el futuro del peronismo y sobre el camino para disputar el poder en las elecciones presidenciales de 2027.
Mientras el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner busca consolidar nuevamente su liderazgo político y mantener vigente la posibilidad de una candidatura de la ex presidenta, Kicillof considera que la prioridad pasa por ampliar la base opositora y construir una mayoría que exceda al peronismo tradicional.
La diferencia quedó expuesta en la previa del acto que Máximo Kirchner encabezará este viernes a las 17 en el predio del Sindicato de Luz y Fuerza de la capital riojana.
Quintela buscaba una foto de unidad
Ricardo Quintela había trabajado durante semanas para reunir en La Rioja a Máximo Kirchner y Axel Kicillof.
La convocatoria coincidía con las actividades por el 50° aniversario del asesinato del obispo Enrique Angelelli, una fecha de fuerte contenido simbólico para el kirchnerismo y para los organismos de derechos humanos.
Sin embargo, el gobernador bonaerense rechazó la invitación.
Desde su entorno sostienen que no tiene sentido participar de una fotografía de reconciliación cuando las diferencias políticas permanecen intactas.
La posición responde a una convicción que comenzó a consolidarse durante los últimos meses en el equipo de Kicillof: la construcción de una alternativa competitiva frente al presidente Javier Milei requiere sumar nuevos sectores políticos antes que concentrar los esfuerzos en resolver la interna del PJ.
Dos estrategias dentro del peronismo
La ausencia de Kicillof coincide con una nueva ofensiva política del cristinismo.
En las últimas horas, Máximo Kirchner volvió a reclamar públicamente que Cristina Fernández de Kirchner sea la candidata presidencial del espacio.
«Cristina está demostrando su voluntad de participar en la vida política argentina. Nosotros queremos que sea candidata», afirmó el presidente del PJ bonaerense durante una entrevista radial.
Las declaraciones llegaron luego de que la ex mandataria presentara una denuncia ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas cuestionando la condena dictada en la causa Vialidad y reiterara su intención de continuar participando activamente en la política nacional.
En paralelo, la secretaria general del Partido Justicialista, Teresa García, confirmó que el PJ trabaja en una estrategia política, judicial e internacional para intentar revertir la inhabilitación de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que la ex presidenta «es quien mejor visualiza los tiempos que vienen».
Máximo buscó bajar la tensión
La escalada de la interna obligó incluso a Máximo Kirchner a intervenir públicamente.
Luego de semanas marcadas por cuestionamientos de dirigentes de La Cámpora hacia Kicillof, el diputado nacional negó que existan diferencias ideológicas entre ambos sectores.
«Estoy convencido de que no estamos en veredas opuestas con Kicillof», sostuvo en declaraciones televisivas, intentando desactivar la idea de una fractura política definitiva.
El mensaje buscó reducir la tensión luego de que algunos referentes camporistas calificaran de «traidor» al gobernador bonaerense y cuestionaran su decisión de no visitar a Cristina Fernández de Kirchner durante su prisión domiciliaria.
Sin embargo, esas declaraciones no modificaron la decisión del mandatario provincial de mantenerse al margen del acto organizado por Quintela.
La estrategia de Kicillof
En el entorno del gobernador consideran que la discusión sobre candidaturas resulta prematura.
Su prioridad pasa por consolidar una estructura nacional que incorpore gobernadores, intendentes, sectores progresistas y fuerzas políticas que hoy no integran formalmente el peronismo.
La hoja de ruta incluye una intensa agenda federal.
Durante los últimos meses Kicillof recorrió provincias como La Rioja, Córdoba, Corrientes y Tierra del Fuego con el objetivo de fortalecer vínculos territoriales y construir un proyecto nacional que trascienda la provincia de Buenos Aires.
En La Plata sostienen que la elección presidencial no podrá definirse únicamente con el voto bonaerense y que será imprescindible recuperar competitividad en el norte argentino, Córdoba y Santa Fe.
La Rioja como escenario de una disputa nacional
La actividad prevista en la provincia terminará reflejando esa diferencia estratégica.
Donde Quintela imaginaba una imagen de unidad del peronismo aparecerá una fotografía distinta: el gobernador riojano compartiendo escenario con Máximo Kirchner y con dirigentes alineados con Cristina Fernández de Kirchner, mientras Kicillof continúa desarrollando un armado propio.
La ausencia del mandatario bonaerense convierte al acto de La Rioja en mucho más que una actividad partidaria.
Será una señal sobre el estado actual del principal espacio opositor, las dificultades para recomponer la relación entre el cristinismo y el kicillofismo y el inicio de una disputa que, aunque todavía no tiene candidaturas definidas, ya comenzó a ordenar el mapa político hacia 2027.
Con Quintela actuando como anfitrión de Máximo Kirchner y el kirchnerismo reafirmando su respaldo a Cristina Fernández de Kirchner como principal referencia política, el peronismo llegará al encuentro de La Rioja exhibiendo dos estrategias diferentes para enfrentar al oficialismo: una orientada a reconstruir el liderazgo interno alrededor de la ex presidenta y otra enfocada en ampliar la coalición opositora antes de resolver quién encabezará la próxima fórmula presidencial.