Los mandatarios del NOA y el NEA se reunirán el 12 de agosto en Posadas con una agenda marcada por la caída de los recursos nacionales, las obras paralizadas y los reclamos por rutas, energía y fondos federales. El gobernador riojano buscará fortalecer una posición común frente al gobierno nacional.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, participará el próximo 12 de agosto de una nueva cumbre del Norte Grande que se desarrollará en Posadas, Misiones, y reunirá a los mandatarios de las diez provincias del NOA y el NEA.
El encuentro tendrá como anfitrión al gobernador misionero Hugo Passalacqua y contará con la presencia de dirigentes de diferentes espacios políticos, unidos por una agenda regional atravesada por las dificultades fiscales, el deterioro de la infraestructura y la necesidad de recuperar inversiones que las provincias aseguran que no pueden afrontar con recursos propios.
También se espera la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien ya había intervenido en la última reunión del bloque, realizada el 2 de junio en la sede del Consejo Federal de Inversiones, en la ciudad de Buenos Aires.
Para La Rioja, la convocatoria tendrá una importancia particular. Quintela mantiene desde hace tiempo una disputa con la administración nacional por la eliminación de transferencias discrecionales, la interrupción de obras públicas y el incumplimiento del envío de fondos que el gobierno provincial considera indispensables para sostener el funcionamiento del Estado.
La agenda prevista para Posadas incluye el estado de las rutas nacionales, la infraestructura energética y gasífera, la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional y la caída real de los recursos coparticipables.
También se analizarán las diferencias en las tarifas eléctricas y en los precios de los combustibles, dos reclamos históricos de las provincias del Norte, que advierten que las asimetrías respecto de la región central afectan la competitividad de las empresas y encarecen los costos de producción y transporte.
La estrategia de Quintela
Quintela buscará que el planteo riojano forme parte de una demanda regional y no quede reducido a una confrontación bilateral con la Casa Rosada.
La provincia reclama la reanudación de proyectos de infraestructura vial y energética y cuestiona la caída de las transferencias nacionales. Entre los antecedentes más sensibles aparece la paralización de obras que el gobierno riojano atribuye al retiro del financiamiento nacional.
La discusión por esas inversiones ya había alcanzado repercusión nacional. Se informó en 2024 sobre la disputa entre el gobierno provincial y la Nación por distintos proyectos inconclusos, en un escenario en el que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, anunció gestiones para destrabar recursos destinados a algunas obras riojanas.
La posición de Quintela se inscribe, además, en un reclamo más amplio de los gobernadores por la distribución de recursos federales. Se señaló que incluso mandatarios considerados dialoguistas cuestionaron el manejo de los ATN y advirtieron que sus provincias aportaban más de lo que recibían.
El debate también comprende fondos de organismos multilaterales, garantías para acceder al crédito y mecanismos de financiamiento destinados a obras estratégicas. Esos planteos se mantienen entre las prioridades de los gobernadores provinciales en sus negociaciones con el Poder Ejecutivo.
La caída de los recursos provinciales
La reunión se producirá en un contexto de deterioro de los ingresos provinciales. Según datos del Centro de Economía Política Argentina citados en la convocatoria, durante el primer cuatrimestre de 2026 los recursos de origen nacional registraron una caída real del 5,6%, mientras que la Coparticipación Federal retrocedió 7,2%.
Esa disminución condiciona el pago de salarios, la prestación de servicios esenciales, las políticas sociales y la capacidad de sostener inversiones públicas.
La Rioja es una de las jurisdicciones con mayor dependencia relativa de los fondos nacionales. Su estructura económica, el peso del empleo estatal y su limitada recaudación propia hacen que cualquier retroceso de la coparticipación tenga un impacto inmediato sobre las cuentas provinciales.
En ese escenario, Quintela insiste en que la discusión no debe limitarse al equilibrio fiscal nacional, sino que debe incorporar las consecuencias territoriales del ajuste y las desigualdades estructurales entre las provincias.
Una agenda común del Norte
Además de Quintela y Passalacqua, fueron convocados Gustavo Sáenz, de Salta; Carlos Sadir, de Jujuy; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Gildo Insfrán, de Formosa; Leandro Zdero, de Chaco; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Elías Suárez, de Santiago del Estero, y Raúl Jalil, de Catamarca.
El gobernador tucumano confirmó la participación de su provincia, aunque anticipó que podría no viajar debido a su recuperación médica. Jaldo destacó que la presencia de Santilli permitirá transmitirle directamente a la Nación los problemas de infraestructura que exceden la capacidad presupuestaria de cada distrito.
Los gobernadores buscarán evitar que la reunión se convierta en una sucesión de demandas particulares. El objetivo será presentar una hoja de ruta común sobre conectividad, rutas nacionales, energía, logística, recursos fiscales y desarrollo productivo.
El antecedente inmediato es la 23ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande, realizada el 2 de junio en Buenos Aires. En aquella oportunidad se presentó el programa “Futuro Federal”, elaborado por el Consejo Federal de Inversiones, que incluyó una Estrategia Federal Logística y una Estrategia Federal Energética.
Se anticipó que la reunión de Posadas también tendrá una dimensión política, debido al reordenamiento interno de Misiones y a la relación de Santilli con los distintos sectores provinciales. Sin embargo, la agenda formal estará dominada por los pedidos de fondos, infraestructura y condiciones más equitativas para las economías regionales.
La presencia de gobernadores oficialistas, opositores y provinciales ofrecerá una nueva muestra del funcionamiento del Norte Grande como bloque transversal. Aunque existen diferencias frente al gobierno nacional, los mandatarios coinciden en que las provincias del NOA y el NEA necesitan una posición conjunta para negociar recursos y obras.
Para Quintela, la cumbre será una oportunidad para trasladar el conflicto financiero de La Rioja a un escenario federal y buscar respaldo de sus pares. La discusión de fondo será hasta dónde puede llegar la coordinación de los gobernadores para condicionar la política fiscal y territorial de la Nación.