El líder de La Cámpora llegó a la provincia para participar de las actividades por el 50.º aniversario del asesinato de monseñor Enrique Angelelli. Su presencia convierte el homenaje en el principal escenario político del PJ, mientras Ricardo Quintela busca consolidar un espacio de diálogo para avanzar hacia la unidad de cara a 2027.
La llegada de Máximo Kirchner a La Rioja terminó de confirmar que el homenaje por los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli tendrá una dimensión política que trasciende ampliamente la conmemoración religiosa. El diputado nacional desembarcó este viernes en la provincia para participar de una serie de actividades que reunirán a dirigentes, legisladores y referentes del peronismo de distintos puntos del país.
Su presencia representa uno de los gestos políticos más relevantes de los últimos meses dentro del Partido Justicialista y fortalece la estrategia impulsada por el gobernador Ricardo Quintela, quien intenta posicionar a La Rioja como el ámbito donde comiencen a reconstruirse los consensos internos del espacio.
El arribo del presidente de La Cámpora se produce en un contexto de fuertes tensiones entre el Gobierno nacional y las provincias, marcado por los reclamos por la caída de transferencias, la paralización de la obra pública y el debate sobre el futuro del peronismo tras la derrota electoral.
Un homenaje con fuerte contenido político
Aunque el eje formal de la convocatoria es recordar el legado de Angelelli, el encuentro se convirtió en una oportunidad para que distintos sectores del justicialismo vuelvan a sentarse en una misma mesa.
Durante la jornada, Máximo Kirchner participará de un foro político y de derechos humanos y luego asistirá a las actividades centrales previstas para este sábado en Punta de los Llanos.
Junto a él llegaron legisladores nacionales, senadores y dirigentes de distintas provincias, en una convocatoria que el oficialismo riojano presenta como un espacio para debatir ideas y fortalecer la unidad del movimiento.
La apuesta de Quintela
Para Ricardo Quintela, el encuentro constituye una nueva oportunidad para mostrar a La Rioja como un punto de convergencia del peronismo.
El gobernador viene promoviendo desde hace meses la necesidad de construir una alternativa nacional frente al gobierno de Javier Milei y sostiene que esa reconstrucción debe comenzar por generar ámbitos de diálogo entre los distintos sectores del PJ.
La ausencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien no pudo asistir por cuestiones de agenda, impidió la foto completa que buscaba el mandatario riojano. Sin embargo, la presencia de Máximo Kirchner mantiene alto el perfil político de la convocatoria.
El debate rumbo a 2027
En el entorno de los dirigentes que llegaron a La Rioja insisten en que este no es un encuentro para definir candidaturas, sino para comenzar a discutir un proyecto político común.
No obstante, la presencia de referentes nacionales alimenta las especulaciones sobre el proceso de reorganización del peronismo y sobre el papel que podrían desempeñar figuras como Quintela en esa construcción.
Mientras el oficialismo provincial sostiene que el homenaje busca rescatar el legado pastoral y social de Angelelli, desde la oposición cuestionan que la conmemoración haya adquirido un marcado contenido partidario.
Con la llegada de Máximo Kirchner, La Rioja vuelve a colocarse por unas horas en el centro de la política nacional. El homenaje al obispo asesinado durante la última dictadura se convierte, al mismo tiempo, en el escenario donde el peronismo intenta exhibir sus primeros gestos de acercamiento en un contexto de fuerte confrontación con el Gobierno nacional y de cara al desafío electoral de 2027.