El gobernador Ricardo Quintela volvió a denunciar una distribución discrecional de los recursos nacionales y aseguró que La Rioja no recibió fondos del Gobierno de Javier Milei desde el inicio de su gestión.
“Nunca recibimos nada”, respondió al ser consultado sobre las transferencias nacionales y el fondo vial. Según el mandatario, la Casa Rosada mantiene un trato diferente con las provincias de acuerdo con su posicionamiento político: “A quienes lo acompañan les da migajas y a quien no lo acompaña, ni siquiera migajas”.
Quintela advirtió además que la caída del consumo redujo la recaudación del IVA y, en consecuencia, los recursos coparticipables que reciben las provincias. El planteo se suma a los reclamos que La Rioja sostiene por fondos que considera adeudados por la Nación.
En el plano político, el gobernador calificó como “muy positiva” la reunión que mantuvieron referentes del peronismo para comenzar a construir una alternativa nacional. Señaló que el objetivo es elaborar un programa de gobierno que recupere la justicia social y convoque a sectores políticos, sociales y sindicales.
Quintela defendió la continuidad de las PASO como mecanismo para seleccionar candidatos y mencionó la existencia de dirigentes con experiencia, entre ellos Axel Kicillof y Gerardo Zamora. Respecto de una eventual candidatura propia, sostuvo que su situación personal es “secundaria”.
También confirmó que le encomendaron dialogar con los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca, y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, para intentar reincorporarlos a una mesa de unidad. “Vamos a hablar con todos los compañeros”, afirmó.
Durante la entrevista, Quintela aclaró su polémica declaración acerca de “expropiar todo”. Explicó que no se refería a empresas privadas que inviertan mediante el RIGI, sino a activos y servicios esenciales que eventualmente fueran privatizados.
“Nacionalizar y expropiar lo que haya que expropiar”, ratificó, aunque precisó que el sector privado debe participar y compartir inversiones. Para el gobernador, el Estado no puede perder el control estratégico sobre el agua, la energía y la conectividad porque están vinculados con la calidad de vida de la población.
Las definiciones vuelven a ubicar a La Rioja como uno de los principales focos de oposición provincial al programa económico de Milei y muestran a Quintela involucrado en el reordenamiento nacional del peronismo.



