La Justicia riojana reservó una causa por homicidio y dispuso prisión domiciliaria para dos imputados

El juez subrogante Daniel Barría restringió la difusión de las actuaciones para proteger la investigación por la muerte de una joven. Los acusados continuarán privados de su libertad en sus domicilios, bajo vigilancia policial y estrictas prohibiciones.

Daniel Barría, juez subrogante del Juzgado de Instrucción N.º 1 de La Rioja

La Justicia de La Rioja ordenó mantener bajo reserva las actuaciones de una causa por homicidio en la que se investiga la muerte de una joven y dispuso que las dos personas imputadas continúen privadas de su libertad bajo la modalidad de prisión domiciliaria.

Las decisiones fueron adoptadas el 14 de agosto por el juez subrogante Daniel Barría, a cargo del Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N.º 1 de la Primera Circunscripción Judicial.

El magistrado advirtió que la exposición mediática del expediente podría perjudicar el avance y el esclarecimiento del caso. Por ese motivo, ordenó a las partes abstenerse de divulgar diligencias realizadas o medidas que se produzcan en el futuro.

La restricción regirá hasta que concluya la investigación, de acuerdo con el artículo 214 del Código Procesal Penal provincial. Mientras tanto, el Juzgado continuará incorporando pruebas y fijó para la próxima semana las declaraciones de dos testigos.

En una resolución separada, Barría analizó el pedido de excarcelación presentado por la defensa de los dos imputados. Finalmente resolvió sustituir su alojamiento en un centro de detención por prisión domiciliaria, sin otorgarles la libertad.

Para adoptar la medida tuvo en cuenta el arraigo familiar y laboral, la ausencia de antecedentes penales computables, la sujeción de los acusados al proceso y la presentación de bienes registrables como caución real. También consideró que los riesgos procesales podían ser controlados mediante restricciones menos gravosas que el encierro carcelario.

Los imputados no podrán abandonar ni cambiar los domicilios establecidos sin autorización judicial previa. Tampoco podrán comunicarse, directa o indirectamente, con testigos, querellantes, familiares o personas vinculadas con el expediente. La prohibición comprende encuentros personales, llamadas, mensajes, correos electrónicos y redes sociales.

Las comisarías correspondientes deberán realizar controles periódicos y comunicar cualquier irregularidad al Tribunal. Un incumplimiento podrá ser considerado desobediencia a la autoridad, provocar la revocación inmediata del beneficio y determinar el reingreso de los acusados al establecimiento de detención.

La reserva busca proteger las pruebas pendientes y evitar que la circulación de información condicione testimonios o afecte el desarrollo de una investigación que todavía se encuentra en su etapa inicial.


Descubre más desde El Diario de Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde El Diario de Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo