Ricardo Quintela elevó el tono de su confrontación con Javier Milei y aseguró que el Presidente podría terminar en prisión si la Justicia determina responsabilidades por las decisiones tomadas durante su gobierno. Sin embargo, aclaró que encarcelarlo no formaría parte de los objetivos políticos del peronismo.
Consultado directamente sobre si Milei podría ir preso durante una futura administración justicialista, el gobernador de La Rioja respondió afirmativamente. Inmediatamente precisó: “No va a ser el objetivo del peronismo. El objetivo es transformar el país y ponerlo al servicio de los ciudadanos”.
Quintela sostuvo que Milei teme una recuperación electoral del justicialismo porque un cambio de gobierno modificaría “sustancialmente” la orientación del Estado. Según afirmó, el peronismo podría reconstruir una Argentina que el actual mandatario “despedazó” y las consecuencias de ese proceso “van a tener su costo”.
El mandatario riojano también planteó revisar los actos administrativos y las privatizaciones impulsadas por la Casa Rosada. Aclaró que las decisiones correctamente adoptadas deberían mantenerse, pero cuestionó operaciones vinculadas con la Hidrovía, Transener y empresas estratégicas relacionadas con el agua y la energía.
En ese marco, propuso trasladar al ámbito nacional una idea vinculada con la experiencia productiva de La Rioja: crear una empresa estatal minera con una estructura semejante a YPF. Su planteo contempla incorporar inversiones privadas para explotar los recursos, pero garantizando beneficios para el Estado nacional, las provincias y los departamentos donde se encuentran los yacimientos.
“Que gane la empresa, que gane el empresario, pero que también ganen la Argentina, la provincia y cada departamento”, sintetizó Quintela. La propuesta anticipa uno de los debates que podría atravesar al próximo programa económico del peronismo: quién controla los recursos estratégicos y cómo se distribuye la renta minera.
El gobernador también rechazó las declaraciones del embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, sobre decisiones internas y acuerdos comerciales argentinos. Calificó esa intervención como “lamentable y perniciosa” y afirmó que constituye un antecedente que debe ser corregido rápidamente.
Desde La Rioja, Quintela combina así la discusión sobre el futuro judicial de Milei con una agenda nacional que incluye la revisión de privatizaciones, el control estatal de áreas estratégicas y un nuevo esquema para la explotación minera.



