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De los Patacones a los Chachos: por qué La Rioja volvió a usar una cuasimoneda y qué riesgos enfrenta

1–2 minutos
Una persona sostiene billetes de Chachos emitidos por la Provincia de La Rioja

Los papeles mantienen una paridad nominal de uno a uno con el peso y pueden utilizarse en más de 800 comercios adheridos, además de impuestos y servicios provinciales. No son moneda de curso legal nacional: su funcionamiento depende de la aceptación local y de la capacidad de la Provincia para rescatarlos.

Ricardo Quintela durante una exposición sobre la situación de La Rioja
El Gobierno de Ricardo Quintela volvió a poner los Chachos en circulación. Imagen publicada por Infobae.

La emisión autorizada por la Ley 10.850 puede alcanzar $8.800 millones. Los bonos vencen el 31 de diciembre de 2026 y el Gobierno fijó el 29 de diciembre como fecha final de rescate. La medida reedita la experiencia de 2024, cuando los Chachos llegaron a integrar una parte de los ingresos estatales.

Una investigación de Infobae ubicó el caso riojano dentro de la historia argentina de las cuasimonedas. Estos instrumentos alcanzaron su mayor expansión durante la crisis de 2001, cuando la falta de pesos llevó a la Nación y a numerosas provincias a emitir bonos para pagar salarios, proveedores y deudas.

Los Patacones bonaerenses fueron los más conocidos. También circularon Lecop nacionales, Lecor en Córdoba, Federales en Entre Ríos, Cecacor en Corrientes y BOCADE en La Rioja y Tucumán.

Billete de Patacón por veinte pesos emitido por la provincia de Buenos Aires
Patacón bonaerense de 20 pesos. Imagen publicada por Infobae.
Billete Cecacor por cincuenta pesos emitido en Corrientes
Cecacor de Corrientes. Imagen publicada por Infobae.
Billete de Patacón por dos pesos emitido por la provincia de Buenos Aires
Patacón bonaerense de dos pesos. Imagen publicada por Infobae.

Su aceptación estaba sostenida principalmente por la posibilidad de emplearlos para pagar impuestos. Sin embargo, no todos conservaron su valor nominal: algunos sufrieron descuentos, diferencias de precios y una circulación limitada.

La situación actual no replica mecánicamente la crisis de 2001. Los Chachos tienen un monto máximo, un vencimiento cercano y una red comercial definida. No obstante, plantean interrogantes similares: cuánto poder de compra conservarán, qué aceptación alcanzarán y cuál será el costo fiscal de su rescate.

Para el Gobierno de Ricardo Quintela, el instrumento permite sostener el consumo frente a la caída de ingresos y la disputa por fondos nacionales. Para sus críticos, evidencia la falta de recursos en pesos y traslada parte del riesgo a trabajadores y comerciantes. El resultado dependerá de que la paridad prometida pueda sostenerse.

Información oficial: cronograma y condiciones de uso de los Chachos.

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