La Rioja registró durante 2025 un crecimiento del 35% en las notificaciones de sífilis, en un escenario nacional marcado por el mayor número de casos desde que comenzó la vigilancia epidemiológica. El Ministerio de Salud provincial advirtió sobre la necesidad de recuperar el uso del preservativo, ampliar el testeo y garantizar el tratamiento oportuno.
Los datos del Boletín Epidemiológico Nacional muestran que la provincia pasó de 228 casos entre las semanas epidemiológicas 1 y 44 de 2024 a 312 durante el mismo período de 2025. La tasa aumentó de 65,6 a 88,6 casos cada 100.000 habitantes.
El director de Enfermedades Transmisibles de La Rioja y titular del Centro Integral de Infecciones La Rioja —CINILAR—, Eduardo Rombolá, explicó que una parte del crecimiento responde a mejoras en la detección y el registro, pero sostuvo que también existe una mayor circulación de la infección.
A nivel nacional, el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud contabilizó 46.799 casos durante 2025 y una incidencia de 117,2 cada 100.000 habitantes. El Ministerio de Salud de la Nación señaló que la tendencia aumenta desde 2011, se aceleró a partir de 2015 y alcanzó el año pasado el valor más alto de la serie.
Una infección curable que puede pasar inadvertida
La sífilis es una infección bacteriana que se transmite principalmente mediante el contacto sexual con una lesión, aunque esta puede no ser visible. También puede pasar de una persona embarazada al bebé durante la gestación.
La enfermedad puede presentarse inicialmente mediante una lesión indolora y, en una segunda etapa, producir erupciones en la piel, fiebre o inflamación de ganglios. Sin tratamiento puede permanecer durante años en el organismo y ocasionar complicaciones.
Rombolá remarcó que la sífilis puede diagnosticarse con estudios de laboratorio y curarse mediante un tratamiento indicado por profesionales de la salud. El diagnóstico temprano permite tratar a la persona afectada, estudiar a sus parejas sexuales y cortar la cadena de transmisión.
El médico recomendó utilizar preservativo desde el comienzo hasta el final de las relaciones sexuales y realizar controles periódicos. También recordó que los medicamentos de profilaxis contra el VIH no protegen frente a la sífilis ni contra otras infecciones de transmisión sexual.
Menos preservativos y campañas nacionales
Durante la entrevista, Rombolá afirmó que disminuyó la cantidad de preservativos enviada por el Gobierno nacional a la provincia y cuestionó la reducción de las campañas preventivas. Esa información no pudo ser contrastada con una publicación oficial que detalle las entregas realizadas a La Rioja durante 2026.
El especialista señaló que la Provincia debe cubrir parte de los insumos faltantes, pero advirtió que el sistema sanitario no puede reemplazar las decisiones individuales de cuidado. Planteó que la educación sexual, el testeo y el acceso efectivo a preservativos deben funcionar de manera conjunta.
También relacionó determinadas situaciones de consumo de alcohol u otras sustancias con una menor percepción del riesgo. Ese vínculo no significa que el consumo produzca por sí mismo una infección: el riesgo aparece cuando se mantienen relaciones sin medidas de protección o se dificulta el consentimiento y la toma de decisiones.
Dónde consultar en La Rioja
El sistema público cuenta con una red provincial para la atención, el diagnóstico y el tratamiento de la sífilis y otras infecciones de transmisión sexual. Los centros de salud pueden realizar la primera evaluación y derivar los casos que requieran atención especializada.
El CINILAR funciona como centro provincial de referencia en Facundo Quiroga 752, en la ciudad de La Rioja. Atiende durante la mañana y en las primeras horas de la tarde, de acuerdo con lo informado por Rombolá.
La sífilis es prevenible, detectable y curable. Frente a una posible exposición, síntomas compatibles o una prueba positiva, la recomendación es consultar al sistema de salud y evitar la automedicación.




