UNICEF Argentina y el Ministerio de Justicia de la Nación presentaron “Cuando las pantallas hablan”, una guía con herramientas para reconocer situaciones de violencia en entornos digitales y acompañar a niñas, niños y adolescentes.
El documento está dirigido a familias, personas cuidadoras y equipos que trabajan con las infancias y adolescencias. Juan Bautista Mahiques difundió la iniciativa en su cuenta de X e invitó a descargar el material.
La publicación, cuya primera edición corresponde a agosto de 2026, explica que las agresiones en redes sociales, aplicaciones de mensajería, videojuegos y otros espacios virtuales pueden tener consecuencias sobre la privacidad, los vínculos y el bienestar de las personas.
Escuchar sin juzgar ni responsabilizar a la víctima
Uno de los ejes de la guía es el acompañamiento adulto. Recomienda generar espacios de confianza, escuchar sin interrogar ni minimizar lo ocurrido y evitar respuestas que aumenten el miedo o el aislamiento.
El documento insiste en que la responsabilidad corresponde a quien ejerce la violencia, no a la persona que la sufre. También desaconseja retirar abruptamente los dispositivos como primera reacción, porque puede dificultar que chicas y chicos cuenten lo que les sucede.
Entre las señales que merecen atención menciona cambios importantes en el estado de ánimo, angustia al utilizar dispositivos, aislamiento, rechazo a asistir a la escuela y modificaciones bruscas en el uso de las redes. Aclara que estos indicadores no confirman por sí solos una situación de violencia, pero pueden hacer necesario conversar y buscar orientación.
Ciberacoso, grooming y cuidado de la privacidad
La guía diferencia distintas formas de violencia, entre ellas el hostigamiento sostenido entre pares, la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento y el grooming.
También analiza prácticas que pueden aumentar la exposición, como publicar datos sobre rutinas, mantener visible la ubicación, compartir contraseñas o difundir de manera frecuente imágenes e información de hijos e hijas.
Las recomendaciones apuntan a revisar la privacidad de las cuentas, limitar la información personal disponible y fortalecer el diálogo sobre las interacciones en línea.
Cómo buscar ayuda
El material propone combinar la contención emocional con la búsqueda de asistencia especializada. Explica que denunciar contenido dentro de una plataforma no equivale a presentar una denuncia formal ante las autoridades.
Ante material de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes, advierte que no debe descargarse ni reenviarse, tampoco para alertar a otras personas. La orientación debe buscarse a través de los organismos competentes.
Entre los recursos disponibles figuran la Línea 137, opción 1, para recibir asistencia ante situaciones como grooming y violencia sexual, y la Línea 102, destinada a la orientación y protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Estos canales también están informados en la guía oficial para familias y docentes del Ministerio de Justicia.
Referencias para La Rioja
El anexo territorial incluye al Ministerio Público Fiscal de La Rioja y remite a su Unidad Fiscal de Violencia de Género como referencia provincial para la atención presencial.
En materia de prevención, la provincia había anunciado el programa “Conectando Justicia”, con talleres en escuelas secundarias sobre grooming y otras problemáticas digitales. Esa iniciativa constituye un antecedente local de formación y cuidado en los entornos virtuales.
Además, el documento incorpora un glosario de expresiones habituales en los entornos digitales y un apartado normativo. Su propuesta central es que la prevención requiere información y una presencia adulta disponible para escuchar, contener y actuar.
Fuentes: UNICEF Argentina y Ministerio de Justicia de la Nación, “Cuando las pantallas hablan”, primera edición, agosto de 2026; publicación de Juan Bautista Mahiques, con los enlaces de acceso difundidos junto al anuncio. Foto: presentación de la iniciativa del Ministerio de Justicia y UNICEF Argentina.






