Grupo Peñaflor anunció una inversión de US$ 44 millones para construir una nueva bodega en Tunuyán, Mendoza, con el objetivo de ampliar su capacidad productiva e incorporar tecnología de última generación al negocio vitivinícola.
La empresa informó que la nueva planta comenzará a operar durante la vendimia 2027 y destacó que el proyecto forma parte de su estrategia de expansión en la industria vitivinícola argentina.
El anuncio fue difundido este jueves a través de la cuenta oficial de la compañía en X, donde Peñaflor remarcó que continúa “apostando por el desarrollo de la industria vitivinícola argentina”.
Caputo celebró el proyecto
Pocos minutos después, el ministro de Economía, Luis Caputo, replicó el anuncio y escribió: “Excelente, este es el camino. Felicitaciones”.
La reacción del ministro se inscribe en la estrategia del Gobierno nacional de destacar inversiones privadas como señales de expansión de proyectos productivos.
Una inversión con foco en la vendimia 2027
La nueva bodega estará ubicada en Tunuyán, uno de los principales polos vitivinícolas del Valle de Uco. Según la información difundida por la empresa, contará con tecnología de vanguardia y está diseñada para entrar en operaciones en la vendimia 2027.
El anuncio no precisó todavía la capacidad de procesamiento, el número de empleos que generará la obra, la superficie total del proyecto ni si la inversión tendrá etapas posteriores. Esos datos serán relevantes para dimensionar el impacto concreto de los US$ 44 millones sobre la economía mendocina y sobre la cadena vitivinícola.
La señal que busca destacar el Gobierno
El respaldo de Caputo agrega una lectura política y económica al anuncio. El Gobierno viene utilizando proyectos de inversión privada para reforzar su discurso sobre estabilidad macroeconómica, desregulación y recuperación de la inversión.
En este caso, el anuncio difundido por la empresa no menciona públicamente un régimen promocional específico. Por eso corresponde distinguir la decisión empresarial de Peñaflor de la interpretación política realizada por el ministro.
Un sector clave para las economías regionales
La vitivinicultura es una de las principales economías regionales del oeste argentino. Mendoza concentra la mayor parte de la producción nacional y proyectos de esta escala pueden tener efectos sobre proveedores, logística, servicios, empleo e infraestructura asociada.
Para La Rioja, provincia con tradición vitivinícola propia, el proyecto ofrece además un punto de comparación sobre capacidad de inversión, escala empresarial y modernización tecnológica dentro de una misma cadena productiva.
Fuentes: Grupo Peñaflor y publicación de Luis Caputo en X.
