El ofrecimiento salarial del 3% por parte del Gobierno nacional reactivó el plan de lucha de docentes y nodocentes en todo el país. Advierten que la brecha supera el 30%, denuncian el vaciamiento de obras sociales y la eliminación de becas e investigación en el interior.
El conflicto entre el Gobierno nacional y el sistema universitario entró en una fase de endurecimiento irreversible tras el estancamiento de las mesas técnicas en la Secretaría de Educación. Frente a la propuesta del Poder Ejecutivo de otorgar apenas un 3% de incremento salarial, las federaciones gremiales profundizaron las medidas de fuerza en todo el territorio argentino con un paro de 48 horas que tuvo fuerte repercusión en La Rioja.
La medida de fuerza paralizó de forma casi total el dictado en el Colegio Preuniversitario General San Martín y resintió las actividades académicas en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR). El secretario general de la Asociación Riojana de Docentes Universitarios (ARDU), Juan Chade, advirtió que la oferta oficial resulta una provocación frente al retraso acumulado y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Asfixia de ingresos y desfinanciamiento institucional
El dirigente sindical remarcó que la pérdida del poder adquisitivo empuja a los educadores a la pluriempleabilidad para subsistir: «Mientras la inflación y las normas fijaban recomposiciones superiores al 30%, el Gobierno pretende liquidar un 3% cada dos o tres meses. Un auxiliar intermedio percibe salarios básicos en torno a los $200.000, obligando a los docentes a sostener dos o tres empleos para cubrir tareas de investigación y extensión».
Chade advirtió que la crisis excede lo estrictamente salarial y compromete la viabilidad operativa de las 62 casas de altos estudios: «Las obras sociales universitarias están quebradas, se eliminaron los fondos para becas estudiantiles, se cayó el Fondo de Incentivo Docente (FONID) en el nivel secundario preuniversitario y no hay insumos básicos para laboratorios ni bibliotecas».
Camino a la quinta marcha federal
El escenario se tensa aún más de cara al debate legislativo del Presupuesto 2027 en el Congreso, donde el proyecto remitido por la Casa Rosada contempla una poda real superior al 30% respecto del piso técnico requerido por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
Ante este horizonte de ajuste, el frente gremial universitario y los rectores avanzan en la organización de paros escalonados y confirmaron la convocatoria a una quinta marcha federal universitaria para mediados de octubre, que podría replicar las concentraciones masivas en Buenos Aires o articularse mediante grandes actos regionales en todo el país para exigir partidas presupuestarias indispensables.
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