Recesión en las góndolas: La Rioja registró la tercera peor caída del país en ventas de supermercados

Según datos del INDEC procesados por la consultora Politikon Chaco, la provincia sufrió un retroceso interanual del 9,9% en julio y acumula una contracción del 9,2% en el año. El consumo básico se sostiene con compras fraccionadas y tarjetas de crédito.

El enfriamiento del consumo masivo golpea con crudeza a las economías periféricas del interior. Durante julio de 2026, las ventas en supermercados en la provincia de La Rioja totalizaron 11.186 millones de pesos, lo que representó un derrumbe real del 9,9% respecto de igual mes del año anterior. La cifra ubicó a la jurisdicción riojana como el tercer distrito con mayor retroceso del país, únicamente superada por Misiones (-10,4%) y Corrientes (-23,2%).

A escala nacional, el relevamiento de la Encuesta de Supermercados del INDEC marcó una baja real interanual del 2,1%, acumulando siete meses consecutivos en terreno negativo. Sin embargo, la asimetría territorial expone la fragilidad de los distritos del Norte Grande frente a polos con mayor dinamismo como la Patagonia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el consumo logró cerrar con variaciones positivas apalancado en la actividad energética y los mayores ingresos promedio.

El colapso de los bienes durables y el repliegue alimentario

El desglose por grupos de artículos en las cadenas riojanas exhibe un freno rotundo en bienes prescindibles y rubros semidurables. Las colocaciones de artículos de indumentaria se desplomaron 31,4% y los electrodomésticos retrocedieron 35,1% real interanual. Pero el ajuste no se detuvo en los bienes durables: en alimentos esenciales, las ventas de almacén cayeron 12,1%, carnes retrocedió 11,5%, panadería se redujo 12,5% y productos de limpieza bajó 13,6%.

En el acumulado de los primeros siete meses de 2026, La Rioja contabiliza un saldo negativo del 9,2% real interanual en las grandes superficies, sumando una facturación corriente de 73.314 millones de pesos. La tendencia confirma una modificación estructural del comportamiento del consumidor: a nivel general creció el número de operaciones (8%), pero el valor real del ticket promedio cayó 9,3%, reflejando compras fragmentadas de supervivencia en busca de ofertas y segundas marcas.

Endeudamiento familiar y distorsión federal

El retroceso del consumo en góndolas ocurre en un contexto de endeudamiento familiar para financiar la canasta básica. En el acumulado anual del sistema, el 43,3% de las operaciones se canalizó mediante tarjetas de crédito, en tanto el pago con débito retrocedió 11,8% y el efectivo representó apenas el 16,8% del total, dando cuenta del agotamiento de la liquidez cotidiana de los hogares.

La radiografía estadística consolida la advertencia de los sectores productivos y comerciales provinciales frente a las políticas de ajuste fiscal y desregulación de precios que promueve el Palacio de Hacienda nacional. Sin una recuperación de la masa salarial y en medio de la licuación de ingresos en los distritos periféricos, el interior asiste a una contracción sostenida del mercado interno que amenaza con acelerar despidos y profundizar la asfixia del sector mercantil.


Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.