El titular del gremio estatal, Alfredo Arana, confirmó la adhesión a la jornada nacional contra el DNU 70/2023 y la reforma laboral de Javier Milei. Reveló que un 10% del personal del instituto agropecuario en la provincia aceptó los retiros voluntarios.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) activará este jueves un paro de actividades y una jornada de lucha en toda la provincia, en sintonía con la convocatoria federal que tendrá su epicentro frente al Congreso de la Nación. El secretario general de la seccional riojana, Alfredo Arana, ratificó la medida de fuerza orientada a exigir la derogación definitiva del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, al que responsabilizó por la desregulación de las tasas de interés, la liberación de precios de medicamentos esenciales y el intento de avanzar sobre la Ley de Tierras.
La conducción sindical resolvió acoplar su cronograma de protestas a las actividades convocadas por la comunidad académica de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). La estrategia de los estatales apunta a consolidar un frente de reclamo común en las calles capitalinas que visibilice el deterioro salarial de la administración pública y el desfinanciamiento de las instituciones educativas y científicas radicadas en el distrito.
El referente gremial desnudó además el impacto silencioso del plan de reducción de plantas en las dependencias federales con asiento en la provincia. Confirmó que organismos técnicos estratégicos como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) comenzaron a perder masa crítica de personal calificado mediante esquemas de retiro voluntario que empujan al egreso anticipado a agentes próximos a jubilarse.
La ofensiva contra el DNU 70 y la confluencia en la plaza central
El plan de acción en la capital provincial se iniciará a las 10 de la mañana con una radio abierta en la Plaza 25 de Mayo, donde confluirán delegados de distintos sectores de la administración pública nacional y provincial para exponer el impacto del congelamiento de haberes. Arana remarcó que la norma fundacional del programa libertario continúa desarticulando derechos laborales fundamentales y promoviendo la precarización en las contrataciones estatales.
A partir de las 16 horas, las columnas de ATE se integrarán orgánicamente a la quinta marcha federal universitaria, marchando de manera conjunta con docentes, nodocentes y centros de estudiantes. Para la conducción sindical, la confluencia busca desarmar la prédica individualista que promueve la Casa Rosada, demostrando que la asfixia a los presupuestos educativos obedece al mismo patrón de ajuste que sufren los ministerios y secretarías.
El dirigente remarcó que el antecedente del freno judicial a la venta de tierras rurales prueba la eficacia de la movilización popular para poner límites a los excesos normativos del Ejecutivo nacional. En ese marco, convocó a la militancia estatal a sostener la presencia en las calles para exigir la restitución de programas y partidas de financiamiento que fueron recortadas a las provincias.
Restricciones al derecho de huelga y salarios a la baja
En sus declaraciones, Arana denunció la doble vara institucional que exhibe el gobierno central respecto del cumplimiento de las leyes. Sostuvo que Balcarce 50 solo interviene en el ámbito laboral para recortar derechos sindicales mediante la imposición de guardias mínimas excesivas, recordando los porcentajes obligatorios del 65% y 75% fijados en áreas de transporte aéreo y servicios esenciales para neutralizar las medidas de fuerza.
El titular de ATE cuestionó que la administración nacional promueva la desregulación absoluta en materia de precios de consumo masivo, mientras interviene de forma autoritaria para pisar las paritarias y frenar las recomposiciones salariales del sector público. Según explicó, este desfasaje empujó a miles de trabajadores estatales por debajo de la línea de pobreza en todo el territorio provincial.
La dirigencia alertó que el escenario recesivo busca desmovilizar a las bases mediante la incertidumbre cotidiana. Frente a esa coyuntura, Arana insistió en que el movimiento obrero debe resistir el avance de las reformas flexibilizadoras y prepararse para reclamar la restitución integral de los derechos conculcados una vez concluido el ciclo libertario.
El mapa de los retiros voluntarios: el impacto en el INTA La Rioja
Uno de los tramos más significativos del balance gremial abordó las bajas registradas en las delegaciones de la administración pública nacional. Arana reveló que en la estación experimental del INTA La Rioja alrededor de diez trabajadores —equivalente a un 10% de la dotación local— aceptaron acogerse al programa de retiros voluntarios implementado por el Ministerio de Economía para reducir el gasto público.
El dirigente precisó que la mayoría de los agentes que optaron por desvincularse correspondían a empleados que se encontraban en el tramo final de su carrera administrativa, a escasos meses de alcanzar la edad jubilatoria. Aclaró que la inmensa mayoría de la planta rechazó las indemnizaciones escalonadas por considerarlas insuficientes para garantizar el sustento familiar en un mercado laboral cerrado.
A escala país, el sindicalista detalló que de un objetivo inicial de 1.400 bajas proyectadas por el gobierno central en el organismo científico, alrededor de 800 empleados aceptaron el retiro. Desde ATE advirtieron que la sangría de técnicos e investigadores amenaza con paralizar los programas de asistencia agropecuaria que el INTA despliega en los valles productivos y en los parajes de Los Llanos riojanos.



