El senador nacional rechazó cualquier intento de designación a dedo y reclamó que el interior encabece la fórmula provincial para 2027. En simultáneo, el secretario de Turismo formalizó su proyecto comunal para suceder a Armando Molina con una propuesta de descentralización y tasas diferenciadas.
El tablero electoral del justicialismo riojano formalizó dos movimientos de peso que reconfiguran de manera simultánea la disputa por la gobernación y la intendencia de la capital. En una sincronización que sacude los despachos del oficialismo, el senador nacional Fernando Rejal ratificó su precandidatura ejecutiva exigiendo elecciones internas abiertas sin imposiciones de cúpula, mientras que el secretario de Turismo de la provincia, José Rosa, anunció su postulación para competir por el Palacio Ramírez de Velasco en caso de que Armando Molina desista de buscar su reelección en 2027.
Ambos pronunciamientos exteriorizan el inicio formal de la transición en el poder territorial de la provincia. Con el gobernador Ricardo Quintela transitando el tramo final de su segundo mandato y volcado a consolidar un perfil de proyección nacional, los distintos campamentos del peronismo salieron a marcar la cancha para evitar que las definiciones queden supeditadas a acuerdos de oficina cerrados en la capital.
La convergencia de estas dos candidaturas introduce una dinámica inédita en el oficialismo: mientras el bloque del interior liderado por Chilecito reclama que la conducción de la provincia le corresponde legítimamente a los departamentos que aseguraron los últimos triunfos electorales, la dirigencia capitalina abre el juego hacia un recambio generacional que busca revitalizar la gestión municipal frente al crecimiento de La Libertad Avanza.
El desafío de Rejal a la cúpula: internas abiertas y veto a la Ley de Lemas
En sus definiciones políticas más directas, Rejal sentó una posición terminante contra cualquier intento de unción discrecional. El legislador nacional advirtió que rechazaría de plano ser consagrado a través de un dedazo, incluso si la decisión recayera sobre su persona, argumentando que cualquier candidato que pretenda representar al peronismo debe forjar su legitimidad en una compulsa en las urnas con el voto directo de la ciudadanía y las bases militantes.
Para fundamentar su reclamo, el senador nacional recordó el precedente de las elecciones internas de 2015, cuando una convocatoria promovida por la conducción de Luis Beder Herrera movilizó a 80.000 riojanos y le otorgó a Sergio Casas el volumen político necesario para imponerse en los comicios generales. Bajo esa misma línea histórica, Rejal sepultó las versiones que impulsaban la implementación de la Ley de Lemas, remarcando que dicho mecanismo institucional provocó graves crisis de representatividad en el pasado departamental.
El senador chileciteño no eludió sus tres décadas de amistad personal y trayectoria compartida con Quintela, pero diferenció la lealtad partidaria de la necesidad institucional de abrir el juego sucesorio. En su visión, habilitar una interna democrática resulta la única vía para contener a todos los sectores con aspiraciones genuinas y evitar heridas organizativas que terminen beneficiando a la oposición parlamentaria.
«Es el momento del interior»: el bloque chileciteño y el desembarco en Los Llanos
El planteo de Rejal se apoya en un dato concreto del mapa electoral: en las contiendas más recientes fue el caudal de sufragios del interior provincial el que compensó las dificultades que experimentó el peronismo en los circuitos urbanos de la capital. A partir de esa realidad numérica, el dirigente remarcó que resulta indispensable que la próxima fórmula gubernamental esté encabezada por un representante de los departamentos.
La avanzada del senador nacional se articula en plena sintonía con el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, con quien conforma una alianza en el segundo distrito electoral riojano. Desde esa plataforma, Rejal comenzó a tejer alianzas directas con jefes comunales y legisladores de Los Llanos, tras encabezar actos solidarios en Chepes y compartir mesas de trabajo con más de 250 productores agropecuarios del departamento Rosario Vera Peñaloza.
En paralelo a la construcción provincial, Rejal fustigó la política de ajuste del gobierno central de Javier Milei, denunciando el desvío indebido de los recursos del punto de coparticipación y la paralización de obras emblemáticas como el nuevo hospital zonal chileciteño. Reveló además gestiones estériles ante operadores libertarios como Martín y Eduardo «Lule» Menem, advirtiendo que la Casa Rosada congeló cualquier canal de entendimiento institucional con La Rioja.
El plan Rosa para la Capital: descentralización en los CEPAR y tasas diferenciadas
En el principal distrito de la provincia, la carrera por la intendencia sumó el protagonismo de José Rosa. El secretario de Turismo provincial blanqueó sus aspiraciones ejecutivas bajo la premisa de impulsar un relevo generacional y consolidar un esquema de conducción sustentado en equipos técnicos, reconociendo el proceso de ordenamiento inicial llevado adelante por Armando Molina tras dos administraciones municipales deficientes.
No obstante, en caso de que el actual jefe comunal decida no competir por un segundo mandato, Rosa adelantó las bases de su proyecto para el municipio capitalino. Apoyado en su experiencia previa al frente de los centros de participación vecinal, el funcionario propuso dotar a los cinco CEPAR de autonomía operativa real, equipándolos con flotas propias de camiones recolectores y maquinaria pesada para resolver los reclamos barriales sin depender de la estructura centralizada del palacio municipal.
La plataforma contempla además una reforma tributaria profunda a nivel urbano, orientada a implementar un régimen de tasas diferenciadas según la cobertura efectiva de servicios en cada zona de la ciudad. Rosa argumentó que los vecinos de las barriadas periféricas que carecen de asfalto y alumbrado moderno no pueden afrontar los mismos costos fiscales que los sectores comerciales consolidados del microcentro.
La doble pulseada del PJ frente a la amenaza libertaria de 2027
El funcionario capitalino vinculó su programa local con la defensa de las políticas de incentivo económico desplegadas por la provincia, destacando que herramientas financieras como los bonos BOCADE lograron inyectar más de 250 millones de Chachos (bonos BOCADE) al circuito comercial y turístico durante el invierno.
Al igual que Rejal en el plano legislativo nacional, Rosa disparó contra el discurso de La Libertad Avanza y apuntó de lleno contra el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, a quien acusó de desconocer la realidad comunitaria de las barriadas y el interior provincial. Para el postulante capitalino, la desregulación indiscriminada no trajo inversiones privadas a La Rioja sino un encarecimiento generalizado que paralizó la obra pública y el consumo popular.
Con las precandidaturas de Rejal hacia la gobernación y de Rosa hacia la intendencia sobre la mesa de arena, el justicialismo riojano ingresó formalmente en su etapa de definiciones estratégicas. La capacidad del oficialismo para articular un método transparente de selección de candidatos determinará si el peronismo logra sostener su hegemonía en la provincia o si las fracturas internas allanan el camino para el desembarco libertario en 2027.




