El senador nacional formalizó su postulación para la Casa de las Tejas bajo el lema del «momento del interior». Reclamó elecciones primarias para legitimar al sucesor de Quintela, ratificó su sociedad política con Brizuela y Doria y advirtió que el peronismo del oeste definirá la fórmula provincial.
La interna del Partido Justicialista riojano ingresó en una fase de confrontación directa tras las categóricas definiciones del senador nacional Fernando Rejal. En declaraciones a la prensa local, el dirigente chileciteño no solo ratificó su decisión de competir por la gobernación en 2027 bajo la consigna de que «es el momento del interior», sino que lanzó un desafío frontal a la conducción de la Casa de las Tejas: exigió dirimir las candidaturas mediante elecciones internas abiertas y advirtió que rechazaría de plano ser ungido a través de una designación a dedo del gobernador Ricardo Quintela.
«A mí no me gustaría ser elegido con el dedo, aunque sea el único candidato; rechazaría esa nominación porque hay otros compañeros que legítimamente tienen aspiraciones y deben tener las mismas oportunidades para dirimirlas», sentenció Rejal, marcando un límite infranqueable al plan oficialista que busca imponer la fórmula Gabriela Pedrali – Teresita Madera sin debate previo con los distritos.
Rechazo al dedazo y el modelo de internas de 2015
Para fundamentar su postura democrática, el senador evocó el proceso institucional de 2015, cuando Luis Beder Herrera habilitó una interna partidaria que consagró a Sergio Casas: «Aquella interna en la que votaron 80.000 personas le dio a Sergio la espalda y la legitimidad necesaria para representar a todo el justicialismo. Ese es el camino para fortalecer la candidatura de quien vaya a competir», remarcó Rejal, sumando volumen a su reciente alianza con el ex mandatario sauceño y el ministro Ariel Puy Soria.
En esa misma línea, el legislador sepultó cualquier intento del oficialismo de reflotar la Ley de Lemas en la provincia, recordando que fue uno de sus históricos opositores: «Siempre me opuse a la ley de lemas porque debilita la democracia; en nuestro pueblo generó que pasaran cinco o seis intendentes en dos meses por destituciones cruzadas».
Rejal enfatizó que la legitimidad del futuro candidato depende de someterse al voto de los afiliados y la sociedad: «Acompañé al compañero Ricardo durante 36 años, pero está llegando al final de su mandato y necesariamente se va a producir una discusión sobre quién representará a nuestro movimiento. La mejor herramienta son las internas».
Sociedad sellada con Brizuela y Doria y despliegue en Los Llanos
En el plano departamental, Rejal despejó cualquier especulación sobre posibles divisiones en el bastión del oeste y ratificó su sociedad estratégica con el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria: «Somos del mismo equipo y del mismo espacio. Es un orgullo que tengamos dos compañeros con aspiraciones a la gobernación; nos vamos a poner de acuerdo porque somos un solo bloque», aseguró, consolidando el frente chileciteño que ahora conduce partidariamente Santiago Azulay.
El senador fundamentó la legitimidad del reclamo del interior en los resultados electorales recientes: «No es un capricho; el interior le dio los triunfos decisivos al Partido Justicialista en las últimas elecciones y tiene derecho a reclamar la conducción provincial». Para respaldar ese perfil, Rejal exhibió una intensa agenda en Los Llanos, donde mantuvo un encuentro con 250 productores rurales y visitó escuelas en Chepes junto a la dirigencia de Rosario Vera Peñaloza.
Denuncia contra el ajuste libertario y diálogo estéril con Nación
En el plano federal, el legislador trazó una línea divisoria tajante con la administración de Javier Milei, denunciando que la Casa Rosada «ha saqueado a las provincias al apropiarse de los recursos compensatorios y de los fondos de combustibles que financiaban rutas, hospitales y viviendas».
Rejal reveló que mantuvo conversaciones con Martín Menem y Lule Menem para exigir el pago de las deudas que la Corte Suprema intimó a conciliar, pero advirtió que el diálogo fue estéril: «Nunca hicieron una propuesta para La Rioja; este gobierno se niega a enviar lo que corresponde por ley y posterga el desarrollo del norte argentino».
Las definiciones de Rejal, acompañadas de material proselitista que ya lo postula abiertamente como candidato a gobernador, terminan de alterar el tablero político riojano. Con un interior abroquelado que rechaza la imposición centralista, la carrera por la gobernación en 2027 quedó abierta a cielo abierto, obligando a la Casa de las Tejas a recalcular su estrategia frente a un bloque que no aceptará condicionamientos palaciegos.




