Pese a que el titular de la Cámara baja domina los sondeos de opinión, La Libertad Avanza carece de despliegue territorial tras la salida de Omar Menem del PAMI. Intendentes y ministros justicialistas confían en imponer el aparato estatal, las listas colectoras y la dispersión opositora para retener la provincia.
El tablero político riojano comenzó a configurarse alrededor de una paradoja que desvela tanto al oficialismo como a la oposición. Aunque Martín Menem encabeza la intención de voto en las encuestas propias y ajenas, La Libertad Avanza no cuenta con la estructura organizativa ni los fiscales necesarios para sostener una elección provincial adelantada. Advertidos de esta debilidad logística, ministros, intendentes y legisladores del Partido Justicialista presionan al gobernador Ricardo Quintela para que fije los comicios generales en mayo de 2027, apostando a volcar los recursos del Estado provincial y la presencia en los 18 departamentos para retener el poder.
La vulnerabilidad libertaria radica en la lejanía de sus principales armadores. El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación tiene su vida radicada en la Ciudad de Buenos Aires y solo pisa suelo riojano en visitas esporádicas de fin de semana, mientras que su primo Eduardo «Lule» Menem se encuentra absorbido por el armado político del gobierno nacional en la Casa Rosada. En el entorno presidencial admiten una regla no escrita: una derrota en su provincia natal sellaría la despedida definitiva del clan Menem de la mesa chica de Javier Milei, aun si el Presidente logra su reelección nacional.
La orfandad territorial tras la renuncia en el PAMI
La desconexión territorial de los libertarios se agravó tras la renuncia de Omar Menem al frente de la delegación local del PAMI. Su salida dejó al espacio violeta sin una figura de conducción operativa en el día a día para articular con las delegaciones del interior, dejando a la militancia juvenil y a los cuadros técnicos librados a su suerte frente a la maquinaria electoral del peronismo.
En los despachos de la Casa de las Tejas celebran este vacío. La dirigencia justicialista razona que una elección desdoblada en mayo privará a los candidatos libertarios del efecto arrastre que generaría la presencia de la boleta presidencial de Milei en el cuarto oscuro. Sin ese paraguas nacional, los referentes de La Libertad Avanza deberán competir cuerpo a cuerpo contra los caciques departamentales del PJ, quienes manejan las intendencias, la asistencia social y las cooperativas municipales.
Del piso de los 100 votos al uso de colectoras y Ley de Lemas
El apuro de los intendentes por votar en mayo persigue además una revancha estadística. En las últimas elecciones legislativas, la diputada nacional Gabriela Pedrali logró una agónica victoria por apenas 100 votos en el escrutinio provincial frente al libertario Gino Visconti, en un comicio condicionado por el estreno de la Boleta Única de Papel.
Para la contienda provincial, el peronismo está decidido a desempolvar todas las prerrogativas del sistema electoral local. La estrategia de máxima contempla la proliferación masiva de listas colectoras para multiplicar fiscales y traccionar sufragios hacia la fórmula gubernamental, e incluso algunos operadores evalúan restablecer la Ley de Lemas si los números continúan estrechos, con el objetivo de sumar votos de distintos sublemas justicialistas para asegurar el triunfo cueste lo que cueste.
Figuras satélites para esmerilar el caudal opositor
La jugada del oficialismo riojano se completa con una maniobra de fragmentación del voto descontento. En la mesa chica de la gobernación ven con beneplácito la reaparición pública de dirigentes con pasado justicialista que hoy se presentan con discursos críticos, como el exvicegobernador Néstor Bosetti, cuyas propuestas productivas y cuestionamientos impositivos apuntan al mismo electorado que sintoniza con las ideas liberales, como así tambien del exdiputado y exministro Felipe Álvarez y la diáspora de concejales en la Capital..
Al poblar la oferta electoral con alternativas independientes que le resten adhesiones a Martín Menem en la Capital y en los centros urbanos del interior, el PJ busca diluir el crecimiento de La Libertad Avanza. Con la caja del presupuesto local bajo control, el aparato municipal alineado y un cronograma acelerado para mayo, el justicialismo riojano confía en que la falta de estructura de los Menem en el territorio terminará inclinando la balanza para perpetuar su hegemonía en la provincia.




