Los datos de CB Consultora ratifican que el gobernador supera al Presidente en la provincia (42,3% a 36,4%), mientras la oposición depende casi con exclusividad del arrastre de la Casa Rosada. Ante la falta de precandidatos oficialistas con volumen propio para enfrentar al titular de la Cámara baja, en el justicialismo reaparece la discusión sobre el impacto de la reforma constitucional.
El último relevamiento de opinión pública elaborado por CB Global Data desnudó el laberinto electoral en el que se encuentra inmerso el peronismo riojano hacia la gobernación en 2027. Aunque la desaprobación hacia la gestión provincial se mantiene en niveles elevados, los números demuestran con crudeza que Ricardo Quintela sigue siendo el único dirigente del oficialismo en condiciones de garantizar una victoria sobre La Libertad Avanza, mientras el resto de los precandidatos del gabinete carece de densidad territorial autónoma para retener el poder.
El estudio, desarrollado sobre una muestra de 971 casos provinciales entre el 14 y el 18 de septiembre, expone un escenario de marcada polarización. Esta correlación de fuerzas reavivó una discusión subterránea en las filas del PJ: si ante la falta de un delfín competitivo resulta jurídicamente viable impulsar la continuidad del actual mandatario provincial amparándose en el nuevo texto de la Carta Magna.
La «marca Milei»: el único dueño de los votos genuinos
El análisis cualitativo del tablero riojano confirma que en el campamento opositor existe un solo propietario del caudal electoral: la figura de Javier Milei. Los consultores coinciden en que La Libertad Avanza opera en el distrito como una franquicia sostenida por la «marca» presidencial, siendo el jefe de Estado el único dirigente que concentra votos genuinos en ese espacio.
En ese esquema, el posicionamiento de Martín Menem en los sondeos provinciales se explica principalmente por el trasvasamiento automático de una porción sustancial de ese electorado libertario. Sin embargo, en el peronismo advierten que esa transferencia no es total ni lineal, lo que abre una ventana de vulnerabilidad para el titular de la Cámara baja si la Casa Rosada profundiza su desgaste socioeconómico en el interior.

Quintela vs. el arrastre libertario: la ventaja en las encuestas
En el desglose estadístico, Quintela registra un 42,3% de imagen positiva (19,2% muy buena y 23,1% buena) frente a un 54,9% de imagen negativa, ubicándose en el puesto 24° del ranking de gobernadores del país. No obstante, al contrastar su desempeño directo frente a la figura presidencial en suelo riojano, el gobernador logra despegarse con claridad: su aprobación supera por casi seis puntos porcentuales a la imagen positiva de Milei en el distrito, que apenas llega al 36,4%.
El rechazo al programa libertario en territorio riojano es contundente: Milei acumula un 61,3% de imagen negativa, situándose en el puesto 12° entre las provincias más adversas para la gestión nacional. Esta brecha ratifica el cálculo de los operadores justicialistas: en una contienda por la gobernación, el volumen del gobernador y el aparato territorial del PJ son los únicos factores capaces de neutralizar los votos que la marca nacional le traslada a Menem.

Orfandad sucesoria y el atajo legal del caso Santander
El informe de la encuestadora confirma además las dificultades que atraviesan los restantes aspirantes del oficialismo riojano. Ni el intento por posicionar a la diputada nacional Gabriela Pedrali ni el perfil gremial de la vicegobernadora Teresita Madera lograron consolidar liderazgos indiscutidos, mientras dirigentes del interior como Fernando Rejal o Marcelo Del Moral fragmentan el mapa departamental sin alcanzar proyección en el padrón general.
Ante este panorama de orfandad, en los despachos de la gobernación comenzó a cobrar relevancia un debate jurídico e institucional que ya había sido anticipado por eduardogerman.com. Sectores del justicialismo analizan si la reciente jura de la nueva Constitución provincial y los antecedentes doctrinarios derivados del «caso Santander» podrían habilitar un planteo judicial que interprete el nuevo texto como el inicio de un cómputo legal inédito, habilitando un nuevo mandato de Quintela.
Aunque el propio gobernador ha deslizado en público que no buscará un tercer período en el Ejecutivo y proyecta su futuro político en el Congreso nacional, los números de las consultoras colocan al oficialismo contra las cuerdas. Si ninguno de los precandidatos justicialistas logra edificar poder propio para frenar el arrastre de la marca Milei sobre Menem, la alternativa de forzar una interpretación constitucional para sostener a Quintela en la boleta provincial asoma como la carta de supervivencia del peronismo riojano en 2027.
La encuesta



