La reciente suspensión de 45 empleados del Casino de La Rioja ha generado un clima de tensión y preocupación en la provincia. La medida fue tomada tras el cierre del establecimiento, una decisión que AJALAR, la entidad encargada de la administración de juegos de azar en La Rioja, atribuye a la «desorbitante suba municipal».
La inesperada suspensión de los trabajadores ha despertado la alarma entre los empleados y sus familias, quienes temen por su futuro laboral en medio de una situación económica ya complicada. Según fuentes cercanas al caso, el aumento de las tasas municipales ha afectado significativamente la viabilidad económica del casino, obligando a su cierre temporal.
AJALAR ha señalado directamente al municipio como responsable de esta crisis, argumentando que el incremento de las tasas ha sido excesivo e insostenible para la operatividad del casino. «La ludopatía no se combate aumentando tasas, sería bueno asesorarse y trabajar en conjunto con el único ente regulador de juegos, AJALAR, atacando lo ilegal», declaró un portavoz de la entidad.
Además, agregó que el casino estaba tributando y el monto a pagar se cuadriplicó.
Por su parte, el municipio aún no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones de AJALAR. Sin embargo, se espera que en los próximos días se realice una reunión entre las partes involucradas para intentar encontrar una solución que permita la reapertura del casino y la reincorporación de los empleados suspendidos.
Mientras tanto, los trabajadores afectados y sus familias continúan en la incertidumbre, esperando una pronta resolución que les permita volver a sus puestos de trabajo y retomar la normalidad en sus vidas.




