Según FEHGRA, la ocupación hotelera alcanzó el 50% durante el último fin de semana largo, cifras similares a las del año pasado. Sin embargo, el sector hotelero y gastronómico cuestiona la falta de políticas para fomentar el turismo y el manejo de datos por parte de la Secretaría de Turismo.
El último fin de semana largo dejó un saldo de ocupación hotelera que, según la Federación Hotelera y Gastronómica de Argentina (FEHGRA), se ubicó en un 50%. El relevamiento realizado por la CAME arrojó un resultado similar, con un 46% de ocupación. Estas cifras reflejan un comportamiento turístico comparable al del mismo período del año pasado, en un contexto de consumo moderado y desafíos para el sector.
De acuerdo con Aldo Azzarelli, presidente de la filial local de FEHGRA, los destinos que más se destacaron fueron Talampaya, Villa Unión y Chilecito, con un mayor flujo de turistas. En contraste, la ciudad de La Rioja capital registró muy poca ocupación, lo que evidencia una brecha en la distribución del turismo dentro de la provincia. “400 personas por día ingresaron al parque Talampaya”, comentó Azzarelli, calificando el movimiento general como «moderado».
Críticas al manejo de datos y políticas turísticas
El empresario también expresó su disconformidad con el observatorio de la Secretaría de Turismo, señalando que su falta de transparencia y difusión de información afecta al sector. Según Azzarelli, el observatorio tiende a publicar datos solo cuando los números son positivos, omitiendo reportes en situaciones menos favorables. Esta práctica, aseguró, no contribuye a incentivar el turismo ni a generar estrategias efectivas de promoción.
En cuanto al consumo de los turistas, Azzarelli destacó que continúa siendo “bajo y muy cuidado”, lo que impacta directamente en la economía local. “La gente prioriza necesidades y reduce gastos al mínimo”, comentó, subrayando que esta tendencia se ha sostenido durante varios meses, afectando tanto al sector gastronómico como hotelero.
Desafíos para el sector turístico
El balance del fin de semana largo pone en evidencia los desafíos del turismo en La Rioja. Aunque destinos como Talampaya y Villa Unión lograron captar visitantes, la capital sigue enfrentando dificultades para consolidarse como un atractivo turístico. Además, las limitaciones económicas de los turistas y la falta de estrategias consistentes de promoción y difusión dificultan el crecimiento del sector.
El sector hotelero y gastronómico insiste en la necesidad de una mayor articulación con las autoridades provinciales para diseñar políticas que estimulen el turismo, diversifiquen los destinos y mejoren el consumo de los visitantes. En un contexto de recuperación económica desigual, el turismo aparece como un motor potencial que requiere atención y planificación estratégica para alcanzar su verdadero potencial en la región.



