Mariana Urbano, implicada en el uso de una camioneta oficial para traer bienes adquiridos en Chile, admitió su error y ofreció disculpas públicas. La renuncia aún no ha sido aceptada por el gobierno provincial.
La secretaria Mariana Urbano presentó su renuncia tras el escándalo generado por haber utilizado un vehículo oficial para trasladar compras personales desde Chile durante un viaje oficial. Aunque negó haber cometido contrabando, Urbano reconoció que usar un recurso gubernamental para fines privados fue un error y pidió disculpas a la ciudadanía.
Declaraciones del funcionario
En declaraciones periodísticas, Urbano aseguró haber declarado y pagado los aranceles correspondientes en la Aduana, rechazando cualquier acusación de contrabando. Sin embargo, admitió que trasladar los bienes en un vehículo oficial fue una acción inapropiada que no está en línea con las responsabilidades de un servidor público. «Fue un error y asumo la responsabilidad. Pido disculpas a todos los ciudadanos», expresó.
La posición del gobierno
Por el momento, la renuncia de Urbano no ha sido aceptada por las autoridades provinciales, quienes evalúan la situación. Fuentes cercanas al gobierno señalaron que se están analizando los hechos para determinar las medidas correspondientes y evitar que incidentes similares se repitan.
Reacciones y debate público
El caso ha provocado indignación en sectores de la sociedad, que exigen sanciones más estrictas para los funcionarios que abusen de los recursos públicos. Este incidente también ha reavivado el debate sobre la transparencia y el uso responsable de los bienes del Estado por parte de los servidores públicos.
Conclusión
La situación de Mariano Urbano evidencia la necesidad de reforzar los controles sobre el uso de recursos oficiales y las normas de conducta ética en la función pública. La resolución del caso será un precedente clave para garantizar la integridad en la administración gubernamental.




