El gobernador de La Rioja no aceptó la renuncia de Mariana Urbano, secretaria de Relaciones Exteriores e hija del intendente de General Belgrano, tras utilizar una camioneta oficial para transportar electrodomésticos desde Chile.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, decidió no aceptar la renuncia de la secretaria de Relaciones Exteriores, Mariana Urbano, tras el escándalo generado por el uso indebido de una camioneta oficial para traer un televisor y un aire acondicionado comprados en Chile. Urbano, quien también es hija del intendente del departamento General Belgrano, Juan Urbano, presentó su dimisión como un gesto de responsabilidad, pero Quintela expresó su confianza en ella y optó por mantenerla en su cargo, a pesar de haber realizado una recorrida de shopping en la ciudad de Copiapó.
Los hechos
El incidente ocurrió cuando Mariana Urbano regresaba de un viaje oficial desde Copiapó, Chile. Durante su paso por el control fronterizo del Paso Internacional San Francisco, una foto mostró una camioneta oficial cargando electrodomésticos adquiridos por la funcionaria. Esto desató críticas y rumores de presunto contrabando, los cuales fueron desmentidos por Urbano.
La secretaria explicó que declaró las compras en la Aduana y pagó los impuestos correspondientes. «Compré un televisor y un aire acondicionado para uso personal. No hubo irregularidades legales, pero reconozco que fue un error utilizar un vehículo del Estado», sostuvo.
La postura del gobernador
Ante la polémica, Ricardo Quintela decidió no aceptar la renuncia de Urbano. Según la funcionaria, el mandatario le expresó su confianza y destacó su desempeño en el cargo, a pesar del error cometido. «Puse mi renuncia a disposición porque sé que esto afecta la imagen del gobierno. Le agradezco al gobernador por su confianza», afirmó Urbano.
Impacto político
La decisión de Quintela ha generado debate en el ámbito político y social, ya que Mariana Urbano no solo ocupa un cargo de relevancia en el gabinete provincial, sino que es hija de un intendente del interior. Algunos sectores han criticado el manejo del caso, mientras que otros valoraron la sinceridad de Urbano al asumir su error.
Por su parte, la funcionaria reiteró sus disculpas públicas y aseguró que su renuncia sigue a disposición del Ejecutivo. «No correspondía usar un vehículo oficial para este propósito. Fue un error que asumo plenamente», concluyó.







