El Concejo Deliberante de La Rioja flexibilizó la normativa para autorizar fuegos artificiales lumínicos con bajo impacto sonoro, priorizando la seguridad y el respeto por sectores vulnerables.
En un paso que equilibra las tradiciones culturales con las preocupaciones ambientales y sociales, el Concejo Deliberante de la ciudad de La Rioja aprobó modificaciones a la ordenanza N° 5398, conocida como “Pirotecnia Cero”. La nueva normativa, impulsada por los concejales Pablo Herrera y Guillermo Benzo, autoriza el uso de material pirotécnico lumínico con cero sonoridad, siempre que cumpla con estrictos estándares de seguridad.
Un enfoque inclusivo y regulado
“La intención es permitir fuegos artificiales que generen efectos visuales sin ruidos estruendosos, para proteger a quienes se ven afectados por estas prácticas, como las personas con hipersensibilidad auditiva y los animales,” explicó el concejal Pablo Herrera en declaraciones a Radio La Torre. Además, subrayó que estas modificaciones buscan combatir la venta ilegal y garantizar la regulación de los comercios autorizados.
Entre los principales cambios, la nueva redacción del artículo 6 de la ordenanza permite el uso de fuegos de artificio lumínicos en eventos religiosos y festivales emblemáticos, como la Chaya. Herrera también destacó que se reforzará el esquema de inspecciones municipales para garantizar el cumplimiento de las normativas y prevenir la comercialización de productos no autorizados.
Controles y canales de denuncia
El municipio implementará controles estrictos para habilitar únicamente aquellos comercios que cumplan con los estándares de seguridad establecidos en la ordenanza. Asimismo, se habilitarán canales de denuncia para que los vecinos puedan reportar irregularidades o ventas clandestinas, buscando erradicar el comercio ilegal.
En vigencia próximamente
La ordenanza comenzará a regir una vez que sea promulgada por el Ejecutivo Municipal, lo cual podría suceder en los próximos días. Con esta medida, el Concejo Deliberante de La Rioja busca conciliar las tradiciones locales con una mayor conciencia social y ambiental, respetando a las comunidades más vulnerables y promoviendo un entorno más seguro para todos los ciudadanos.



