Tras la aprobación de una ordenanza que permite la comercialización y uso de pirotecnia lumínica en la ciudad de La Rioja, surgieron fuertes críticas por parte de familias de niños con autismo y organizaciones protectoras de animales. El municipio evalúa vetar la medida y volver a la política de Pirotecnia Cero.
La reciente aprobación de una ordenanza municipal que habilita el uso de pirotecnia lumínica en la ciudad Capital generó una fuerte polémica. Aunque la normativa mantiene la prohibición de artefactos sonoros, permite la comercialización y uso de productos como bengalas, estrellitas y fuegos artificiales de bajo impacto sonoro. Sin embargo, sectores sociales, como familias de niños con autismo agrupadas en la organización Mamis Activas y sociedades protectoras de animales, han expresado su rechazo, destacando los efectos negativos que la pirotecnia, incluso sin ruido, tiene sobre personas sensibles, animales y el medio ambiente.
“Tenemos la esperanza de que la gente entienda que hay seres sintientes sufriendo. Un segundo de diversión puede arruinarle la vida a muchas personas y animales”, expresó una representante de Mamis Activas. La organización enfatizó que las luces y estímulos repentinos afectan gravemente a niños en el espectro autista, ancianos, veteranos y mascotas, provocando altos niveles de estrés y malestar.
Ante esta situación, el Palacio Ramírez de Velasco, sede del gobierno municipal, analiza vetar la ordenanza y retomar la política de Pirotecnia Cero, que había sido celebrada por estos mismos sectores en años anteriores. Según fuentes cercanas, el intendente y los ediles están evaluando opciones para revertir la medida y evitar la puesta en marcha de la normativa aprobada por el Concejo Deliberante.
En caso de no vetarse la ordenanza, quedaría habilitada la venta de productos pirotécnicos con características lumínicas y de bajo impacto sonoro en la ciudad. No obstante, se mantendría la prohibición de artículos como petardos, cañitas voladoras y bombas de estruendo, que generan ruidos de alta intensidad.
La decisión final será comunicada en las próximas horas y marcará un precedente sobre cómo el municipio equilibra las demandas sociales, la inclusión y el cuidado del medio ambiente en políticas públicas.












































