Monseñor Dante Braida y el padre Miguel Sosa presidieron la conmemoración de la Pasión y Muerte de Jesucristo en uno de los centros de devoción popular más importantes del noroeste argentino. La intendenta Virginia López y la senadora Florencia López encabezaron la presencia institucional en una jornada que desbordó fe y espiritualidad.
Cada Viernes Santo, el Santuario Señor de la Peña vuelve a confirmar su lugar como uno de los grandes centros de peregrinaje del país. Este año no fue la excepción: miles de fieles llegados de distintos puntos de la Argentina confluyeron en el departamento Arauco para participar de la conmemoración de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, la celebración más solemne de la Semana Santa cristiana, que en este santuario del interior riojano adquiere una dimensión de devoción popular difícil de encontrar en otros puntos del territorio nacional.
La ceremonia fue presidida por el Obispo Monseñor Dante Braida junto al Padre Miguel Sosa, en un oficio que convocó a la multitud de peregrinos en un clima de profunda emoción, oración y recogimiento espiritual. La presencia del Obispo al frente de la celebración le otorgó al acto una jerarquía litúrgica que subraya el peso que el Santuario Señor de la Peña tiene no solo para la comunidad local sino para la Iglesia Católica en toda la región.
El Santuario, enclavado en la geografía serrana del departamento Arauco, es mucho más que un templo: es un punto de encuentro donde la fe popular se expresa en su forma más genuina, con peregrinos que llegan a pie, en vehículo o en grupos organizados desde provincias vecinas y desde distintos rincones del país, muchos de ellos cumpliendo promesas o renovando una devoción transmitida de generación en generación. La masiva convocatoria del Viernes Santo de este año —que llevó la ocupación hotelera del departamento a rozar el ciento por ciento durante toda la semana— reafirma la vigencia y el crecimiento sostenido de este fenómeno de fe colectiva.
La presencia institucional estuvo encabezada por la intendenta Virginia López, acompañada por la senadora provincial María Florencia López, concejales, secretarios y directores del Ejecutivo Municipal. Al término de la ceremonia, la jefa comunal agradeció al Señor de la Peña por la bendición de poder reunirse en oración y esperanza, y reconoció el trabajo de cada integrante de las instituciones que hicieron posible que la celebración transcurriera con orden, calidez y espiritualidad.
El Viernes Santo en el Santuario Señor de la Peña es, en definitiva, uno de esos momentos en que La Rioja trasciende sus fronteras provinciales para convertirse en destino de una corriente de fe que no conoce distancias.







