La Libertad Avanza dejó de ser una expresión marginal en La Rioja. En apenas cuatro años pasó de la banca provincial obtenida por Martín Menem en 2021 a convertirse en la principal oposición electoral al peronismo que conduce Ricardo Quintela.
El recorrido no fue lineal. En las elecciones provinciales de 2023, Menem quedó tercero como candidato a gobernador, con el 15,56% de los votos, detrás de Quintela y Felipe Álvarez. Dos años después, el escenario cambió: en las legislativas nacionales de 2025, el oficialismo provincial reunió 90.686 votos y LLA obtuvo 89.904. La diferencia fue de apenas 782 sufragios.
En la Capital, el avance resultó todavía más visible. El espacio libertario ganó la categoría de diputados provinciales y conformó luego un bloque de cuatro legisladores: Claudia López, Andrea Juárez, Diego Molina Gómez y Facundo Romero. En el Congreso, la estructura riojana cuenta con Menem, Gino Visconti y el senador Juan Carlos Pagotto.
Un partido construido alrededor de los Menem
El vértice del armado es Martín Menem. Su llegada a la presidencia de la Cámara de Diputados lo transformó en una figura nacional y fortaleció su relación con Karina Milei, encargada de la construcción partidaria del oficialismo. El propio dirigente reconoce que su trabajo político pasa principalmente por la hermana del Presidente.
A su lado aparece Eduardo “Lule” Menem, funcionario de confianza de Karina Milei. Esa gravitación convirtió a La Rioja en una provincia pequeña en términos electorales, pero relevante dentro del mapa de poder libertario.
La contracara es la concentración. Una investigación de LA NACION contabilizó al menos 17 integrantes de la familia Menem con funciones estatales o vínculos con organismos públicos, distribuidos entre el gobierno nacional y la administración riojana. El dato expone una paradoja para un espacio que llegó prometiendo combatir los privilegios de la política: su crecimiento local descansa, en buena medida, sobre una de las familias más tradicionales del poder provincial.
Los socios territoriales
LLA también se nutrió de dirigentes provenientes del PRO y de la antigua coalición opositora. La concejal capitalina Luciana de León representa ese puente. Su agenda —reducción de tasas, simplificación de habilitaciones, beneficios para emprendedores y transparencia municipal— adapta el programa libertario a problemas cotidianos de la ciudad.
De León cuestiona al quintelismo por bloquear iniciativas opositoras y plantea que el sector privado debe ser el motor de una transformación provincial. Sus acusaciones sobre el manejo de fondos públicos, obras o intereses particulares, sin embargo, deben entenderse como declaraciones políticas que requieren documentación y respuesta de los funcionarios señalados.
El desafío de LLA rumbo a 2027 será transformar la adhesión a Javier Milei y la capacidad de conducción de Menem en una organización territorial estable. También deberá demostrar que sus aliados tienen autonomía, equipos y propuestas para gobernar.
Los números muestran que la disputa dejó de ser hipotética. Pero estar cerca del poder no equivale todavía a estar preparado para ejercerlo.







