Con la supervisión de la rectora Natalia Álbarez Gómez, la Universidad Nacional de La Rioja lanzó un operativo de higiene y mantenimiento en todas sus sedes, como parte del plan de reordenamiento para mejorar las condiciones edilicias y sanitarias.
La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) dio inicio a un operativo integral de limpieza, desmalezamiento y mantenimiento en sus instalaciones principales y sedes regionales. Este esfuerzo marca el inicio del plan de reordenamiento impulsado por la nueva gestión liderada por la rectora Natalia Álbarez Gómez y el vicerrector Luis Oviedo, con el objetivo de transformar las condiciones edilicias y sanitarias de la institución.
El plan abarca el campus universitario, el Colegio Preuniversitario «General San Martín», el CENIIT y el Hospital Escuela y de Clínicas Virgen María de Fátima. En las sedes regionales, los trabajos cuentan con el apoyo de los municipios locales, reforzando el enfoque colaborativo de esta iniciativa.
Durante el primer día de operativo, se realizaron tareas de desmalezamiento, limpieza general, descacharreo y poda, así como la reparación de sistemas de iluminación en las diferentes instalaciones. Estas acciones buscan no solo mejorar la infraestructura, sino también prevenir riesgos sanitarios, como la proliferación del mosquito transmisor del dengue y otras infecciones.
Los trabajadores nodocentes de la UNLaR desempeñan un rol central en este proceso, reafirmando el compromiso de la comunidad universitaria con el mantenimiento de un entorno seguro y funcional. Como parte de este esfuerzo, la rectora y el vicerrector entregaron nueva indumentaria para los equipos de mantenimiento, destacando la importancia de las condiciones laborales adecuadas para el personal involucrado.
Este plan integral de limpieza y mantenimiento es un componente clave del plan de reordenamiento anunciado por Álbarez Gómez al asumir la rectoría. La gestión busca no solo resolver problemas estructurales inmediatos, sino también establecer un modelo de trabajo sostenido que garantice el bienestar de estudiantes, docentes y personal administrativo.
Con este inicio, la nueva administración de la UNLaR reafirma su compromiso con el cambio y la mejora continua, posicionando a la institución como un referente educativo y social en La Rioja. Las acciones emprendidas son un paso importante hacia la transformación integral de la universidad, alineando su infraestructura y gestión con las necesidades de su comunidad.



