La rectora Natalia Albarez Gomez detalló en conferencia de prensa el destino del 100% de los fondos aportados por los nuevos estudiantes. La compra y reparación de equipamiento para la sede central y el interior apuntalan el plan de «orden y cambio» de la nueva administración universitaria.
La Rioja. En el marco de un profundo proceso de reordenamiento institucional, la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) presentó un balance económico con un claro mensaje de transparencia. La rectora Natalia Albarez Gomez encabezó una conferencia de prensa donde rindió cuentas y detalló cómo el aporte monetario de los ingresantes se transformó rápidamente en mejoras concretas y palpables para la comunidad educativa.
Según las cifras oficiales difundidas por la institución de altos estudios, el pago correspondiente al trámite de certificación de documentación de los 5.934 nuevos estudiantes generó un ingreso total de $ 89.010.000. Lejos de diluirse en gastos corrientes o burocráticos, la actual conducción universitaria enfatizó que la totalidad de esos fondos (el 100%) fue inyectada de manera directa en obras de infraestructura.
El detalle de las inversiones
El plan de mejoras implementado con lo recaudado apuntó a resolver una de las necesidades más urgentes para el confort de los estudiantes, docentes y trabajadores: la climatización de los espacios de estudio frente a las altas temperaturas de la provincia.
Las obras financiadas con estos aportes incluyen:
- Adquisición e instalación de 19 equipos de aire acondicionado distribuidos en puntos neurálgicos como anfiteatros, la biblioteca central y sedes regionales.
- Reparación y puesta a punto de cuatro equipos de gran porte en las delegaciones del interior provincial, específicamente en Aimogasta y Catuna.
“Este balance refleja el camino hacia una nueva UNLaR«, destacaron desde el entorno de la rectora. La gestión de Albarez Gomez busca imprimirle a la universidad una impronta fuertemente basada en el orden administrativo y la transparencia, buscando marcar un contraste con el pasado a través de la exhibición de resultados inmediatos.
La rendición de cuentas pública apunta a consolidar la confianza de la comunidad académica, demostrando que el esfuerzo económico realizado por las familias de los nuevos alumnos retorna de manera directa a la universidad, garantizando mejores condiciones edilicias y elevando la calidad del día a día en el campus.



