El sistema previsional argentino enfrenta desafíos estructurales. En el 2024, el gasto previsional alcanzó el 6,6% del PBI, mientras que 7 cada 10 nuevos beneficios se otorgaron a través de moratorias.
El sistema previsional argentino continúa enfrentando serios desafíos estructurales que afectan su sostenibilidad y equidad. Según datos recientes, el gasto previsional en 2024 representó el 6,6% del Producto Bruto Interno (PBI), en comparación con el 7,3% registrado en 2023.

Las moratorias previsionales, que fueron implementadas inicialmente en 2005 y extendidas entre 2007 y 2014, han sido fundamentales para garantizar niveles elevados de cobertura. Estas moratorias permitieron que individuos sin los aportes requeridos accedieran a jubilaciones mínimas mediante descuentos en cuotas. Entre 2007 y 2014, más de 3 millones de beneficiarios se sumaron al sistema gracias a estas medidas.

En 2024, las jubilaciones por moratorias representaron el 60% del total de beneficios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), con un costo equivalente al 1,8% del PBI, lo que equivale al 30% del total del gasto previsional. Además, el 73% de los nuevos beneficios otorgados en el año se realizaron a través de moratorias.
La eliminación de estas moratorias podría resultar en una disminución significativa de las altas en el sistema previsional, lo que representaría un importante alivio fiscal. Sin embargo, esta acción también plantea la necesidad de considerar alternativas que aseguren la cobertura de quienes no alcanzan los requisitos de aportes.




