El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

El fin de la hegemonía peronista en La Rioja: Un escenario posible ante la asfixia de Javier Milei

El ahogo financiero del gobierno de Milei, el desgaste de la gestión de Ricardo Quintela y el ascenso de La Libertad Avanza de la mano de los Menem configuran un escenario inédito. Por primera vez en 40 años, la alternancia política se presenta como una posibilidad real en la provincia. Tras más de cuatro décadas…

El ahogo financiero del gobierno de Milei, el desgaste de la gestión de Ricardo Quintela y el ascenso de La Libertad Avanza de la mano de los Menem configuran un escenario inédito. Por primera vez en 40 años, la alternancia política se presenta como una posibilidad real en la provincia.

Tras más de cuatro décadas de gobierno ininterrumpido, la hegemonía del peronismo en La Rioja enfrenta su amenaza más seria desde 1983. Un cóctel de asfixia económica, profundo hartazgo social y el resurgimiento de un apellido histórico, Menem, bajo el sello libertario del presidente Javier Milei, configura un escenario de alta incertidumbre de cara a las elecciones legislativas de 2025 y las cruciales provinciales de 2027.

El gobierno del peronista Ricardo Quintela se encuentra en una encrucijada. La drástica política de ajuste del gobierno nacional, que se tradujo en un recorte casi total de la obra pública y de los fondos extracoparticipables, dejó a la provincia con una capacidad de gestión mínima, limitada a administrar la coparticipación federal y los impuestos locales. Esta situación no solo paraliza la administración, sino que alimenta el descontento social en una provincia con una megaestructura estatal de la que dependen miles de familias.

Este «ahogo» financiero parece ser la estrategia deliberada de la Casa Rosada, y su principal ariete en la provincia es el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem. Junto a su primo y estratega presidencial, Eduardo «Lule» Menem, los herederos del ex presidente Carlos Menem capitalizan el descontento y encarnan la principal fuerza opositora, La Libertad Avanza.

La paradoja riojana es que, a pesar del ajuste «más grande de la historia», el presidente Javier Milei mantiene una alta imagen positiva en la provincia, un fenómeno que se explica tanto por el «voto bronca» contra la estructura peronista local como por el peso histórico del menemismo, que ahora se fusiona con las ideas libertarias.

Las claves de una posible alternancia

1. El desgaste del modelo quintelista: El gobierno de Quintela, caracterizado por una frondosa estructura de familiares, amigos y figuras históricas del peronismo riojano, muestra signos de agotamiento. Sin los recursos nacionales que aceitaron su maquinaria por años, su capacidad de respuesta es limitada, lo que erosiona su base de poder y lo expone a un creciente malestar social.

2. La fuerza del apellido Menem: La oposición no es una construcción improvisada. Martín Menem se posiciona como el candidato natural para 2027, mientras que su padre, el exsenador Eduardo Menem, opera como un profundo conocedor del entramado político provincial. Su conocimiento detallado de las figuras del oficialismo, incluyendo al exgobernador Luis Beder Herrera —quien en sus inicios fue parte del ala menemista—, les otorga una ventaja estratégica para capitalizar fisuras internas del justicialismo.

3. La encrucijada del peronismo: El PJ riojano, si bien mantiene una importante estructura territorial, enfrenta el dilema de la unidad. Las históricas divisiones, como la que en su momento enfrentó a Quintela con Beder Herrera, podrían resurgir ante la presión. La cohesión del peronismo será clave para resistir la embestida de La Libertad Avanza, que se presenta como una fuerza nueva y sin las cargas del pasado.

4. El calendario electoral: Las elecciones legislativas de 2025 serán un termómetro fundamental. Un triunfo de La Libertad Avanza en esta instancia no solo le daría un fuerte impulso simbólico, sino que también debilitaría la gobernabilidad de Quintela en el tramo final de su mandato. El gobernador podría verse tentado a «desdoblar» las elecciones provinciales de 2027 de las nacionales, para intentar provincializar la discusión y evitar quedar atado al plebiscito sobre la gestión de Milei.

En definitiva, la posibilidad del fin de la hegemonía peronista en La Rioja es real. Dependerá de la capacidad del gobierno de Quintela para gestionar una provincia sin recursos, de la habilidad del peronismo para mantener su unidad interna y, fundamentalmente, de si el «hartazgo social» se inclina por el cambio que representa el apellido Menem, reencarnado ahora en la fuerza arrolladora de La Libertad Avanza.


Descubre más desde El Diario de Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde El Diario de Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo