Ricardo Quintela no descarta la vuelta de los «Chachos» y critica duramente el modelo de Javier Milei

El gobernador riojano aseguró que el fallo contra Cristina Kirchner «despertó al peronismo» y que hay un «poder mediático y financiero muy fuerte» detrás del presidente. Además, pidió una «reforma judicial» y apuntó contra el centralismo.

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, encendió las alarmas económicas al no descartar la posibilidad de emitir nuevamente los «Chachos», la cuasimoneda provincial que ya fue utilizada el año pasado. La medida, que se analizará para afrontar un inminente aumento salarial en julio para el sector público, refleja la compleja situación financiera que atraviesan las provincias ante la caída de las transferencias automáticas y el ajuste del gobierno nacional.

En una entrevista, Quintela admitió que los «Chachos» son «una posibilidad» que se está estudiando, aunque «no está todo definido ni está evaluado tampoco». La necesidad surge ante la inminente negociación salarial con el sector público provincial, que, según el gobernador, es «fundamental» para motorizar la economía riojana. «Si el sector público no cobra su salario naturalmente… no es como dice que dependemos un 90%, no es así. Los que sí dependen son ellos», sentenció, refiriéndose al gobierno nacional.


Un peronismo «despierto» y una fuerte crítica al gobierno de Milei

Quintela aprovechó la oportunidad para analizar el panorama político actual, asegurando que la condena contra Cristina Fernández de Kirchner tuvo un efecto inesperado en el peronismo. «El peronismo se venía despertando. El fallo de Cristina aceleró, se despabiló, se puso de pie y empezó a marchar», afirmó. Destacó un «reencuentro» entre diversas figuras del espacio, mencionando la reciente reunión del PJ a la que asistieron «Moreno, Sergio Massa, Grabois, estuvimos varios compañeros ahí que hace tiempo no nos veíamos, nos dialogábamos. Ahora encontramos puntos en común para poder dialogar, encontrarnos y empezar a diseñar una propuesta que empatice con la sociedad».

El gobernador riojano fue implacable en su crítica al gobierno de Javier Milei, acusándolo de no gobernar «para la sociedad». «No hay una sola política que haya beneficiado a ningún sector de la sociedad, salvo al círculo privilegiado de los especuladores», enfatizó. Mencionó ejemplos concretos del impacto de las políticas actuales: la pérdida de poder adquisitivo del salario, la situación de los jubilados, el cierre de comedores, el congelamiento de salarios universitarios, el despido de «más de 80.000 empleados públicos» y el cierre de fábricas en La Rioja, donde se perdieron «700 puestos de trabajo» en el polo textil debido a la «apertura indiscriminada» de importaciones.


Federalismo y reforma judicial: las banderas de Quintela

El mandatario provincial también hizo hincapié en la necesidad de un enfoque federal en la política argentina. Cuestionó la «mirada capitalina» que, a su juicio, tiene una perspectiva «muy centralista» y desconoce el interior del país. Puso como ejemplo el costo de la energía, que es «mucho más caro en Salta que en Capital Federal, cuando tendría que ser al revés». Defendió la importancia de las políticas que aplican subsidios a servicios esenciales como la energía y el transporte, argumentando que no son «demagogia», sino «criterios de accesibilidad» para que todos los ciudadanos puedan acceder a ellos.

Otro de los puntos fuertes de su exposición fue la urgencia de una reforma judicial. Quintela criticó lo que considera el sistema «monárquico» de la justicia, especialmente la «permanencia de los jueces» y la falta de rendición de cuentas del Consejo de la Magistratura. Mencionó la reciente reforma constitucional en La Rioja, que estableció la periodicidad de los jueces (10 años de mandato) y la revisión de sentencias. «Creemos que tiene que haber una política distinta», remarcó, aludiendo a la necesidad de que un futuro gobierno peronista impulse cambios profundos en la justicia.

Finalmente, al analizar la derrota del peronismo en 2023, Quintela señaló el «poder mediático muy fuerte» y una «estructura económica también financiera muy fuerte detrás de Milei». Aunque reconoció el «desgaste de la política en general», defendió la gestión de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, asegurando que bajo su gobierno «hemos crecido mucho» en las provincias, con importantes avances en obras públicas, salud y educación.