La implosión del ‘quintelismo’: la guerra familiar que desangra al peronismo riojano

Con un Ricardo Quintela que no puede controlar a su familia, todos los allegados se pelean por los lugares en las listas. El ‘proyecto familiar’ estalló y las esquirlas del conflicto golpean a un peronismo que mira atónito la disputa por el poder. La interna del peronismo riojano alcanzó un punto de no retorno. El…

Con un Ricardo Quintela que no puede controlar a su familia, todos los allegados se pelean por los lugares en las listas. El ‘proyecto familiar’ estalló y las esquirlas del conflicto golpean a un peronismo que mira atónito la disputa por el poder.

La interna del peronismo riojano alcanzó un punto de no retorno. El “proyecto familiar” del gobernador Ricardo Quintela estalló, lo que provocó una “carnicería nunca vista en el peronismo”. El conflicto, que se libra en el seno de la familia del gobernador, ahora “tira las esquirlas al peronismo”, que mira atónito la disputa por el poder.

El hecho de que “todos quieren ser candidatos” es una muestra de que el gobernador “no puede controlar a su familia”. La falta de un liderazgo claro que ordene la sucesión provocó una lucha de poder que se desató por los lugares en las listas.

La “implosión del quintelismo” tiene un costo político alto para el peronismo. La guerra familiar por los lugares en las listas no solo debilita al oficialismo, sino que también lo hace vulnerable a los ataques de la oposición, que ve en el descontrol una oportunidad para ganar votos.

El peronismo riojano está en una encrucijada. La “guerra familiar” que se desató es el síntoma de un proyecto político que se construyó en torno a la figura de una persona y que, llegado el momento de la sucesión, no tiene un sucesor claro. La “carnicería” que se vive en el seno del “quintelismo” es un recordatorio de que en política, la lealtad de la familia no siempre está garantizada.


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