Economía

Alarma en la industria vitivinícola: la caída global del consumo de vino golpea con fuerza a bodegas riojanas

Por Eduardo Nelson German · 15 de septiembre de 2025 · 09:57

Expertos señalan que la baja en las ventas se debe a un cambio en los hábitos de consumo y a factores económicos mundiales. Las bodegas de La Rioja, que dependen de la exportación a granel, sufren el impacto de la sobreoferta y la consecuente baja de precios.


La Rioja, afectada por una tormenta perfecta en el mercado del vino

La industria vitivinícola de La Rioja enfrenta una situación preocupante. La caída del consumo de vino a nivel mundial, un fenómeno que se arrastra desde el año pasado, ha generado una sobreoferta que impacta directamente en la rentabilidad de las bodegas locales. Así lo confirmó Javier Collovati, vicepresidente de la Cámara de Bodegueros de La Rioja y gerente de la reconocida bodega Valle de La Puerta.

Collovati explicó que la crisis es multifactorial. Por un lado, la guerra en Europa afectó a los mercados de exportación. Por el otro, y de forma más estructural, se produjo un cambio en los hábitos de consumo a nivel global. Las restricciones por el alcohol cero y las nuevas tendencias en bebidas han llevado a que el vino pierda protagonismo, especialmente en el consumo diario.

El exceso de oferta es el principal problema. «Al haber esa disminución del consumo a nivel mundial, todas nuestras exportaciones de vino se vieron afectadas al igual que el consumo del mercado interno. Esto trae aparejado que todas las bodegas estén con excedentes, y que el vino valga poco, incluso que tenga el mismo valor o en algunos casos menos que años atrás», detalló Collovati.

La situación es crítica, ya que la venta de vino a granel, una de las principales fuentes de ingresos para las bodegas riojanas, se ha visto especialmente perjudicada. En un mercado con exceso de stock, la necesidad de vender obliga a bajar los precios, generando una espiral negativa que golpea las finanzas de las empresas.

Collovati también mencionó la saturación del mercado como un factor clave. Con una gran cantidad de bodegas y etiquetas, el consumidor se siente abrumado y opta por otras bebidas. La publicidad de las pequeñas y medianas bodegas no puede competir con los gigantes, lo que agrava la situación. Aunque se buscan alternativas para revertir la tendencia, como campañas de marketing, el sector es consciente de que una parte del mercado no se recuperará. «Nos tenemos que acomodar a esa nueva situación», concluyó el empresario.